Aeropuertos europeos podrían quedarse sin combustible de aviación en sólo tres semanas
La industria de la aviación europea ha lanzado una advertencia desesperada: Europa se está quedando sin combustible para aviones.
Debido a la crisis de seguridad sin precedentes en Oriente Medio, que mantiene bloqueadas las rutas comerciales del Estrecho de Ormuz, las reservas de queroseno en el continente podrían agotarse en menos de un mes, poniendo en jaque la temporada turística de verano y la estabilidad económica de la Unión Europea.
Las hostilidades entre Israel, Estados Unidos e Irán, que se han intensificado desde finales de febrero, han limitado severamente el suministro de petróleo. El Estrecho de Ormuz, por donde circula gran parte del crudo mundial, se encuentra bajo amenaza constante, lo que ha disparado los precios de la gasolina y el diésel a máximos históricos en Europa.
Esta situación ha provocado ya protestas masivas de transportistas y agricultores en países como Irlanda, mientras que naciones asiáticas han vuelto al uso del carbón ante la escasez de Gas Natural Licuado (GNL). Ahora, el impacto llega directamente a las pistas de aterrizaje.
ACI Europe exige medidas de emergencia
El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI Europe) ha enviado una carta formal a los comisarios europeos expresando su "creciente preocupación" por el estrangulamiento del suministro. Olivier Jankovec, director general de la organización, advirtió que la falta de combustible podría "afectar severamente las operaciones aeroportuarias y la conectividad aérea", con consecuencias económicas devastadoras para las comunidades locales.
Si el paso por el Estrecho de Ormuz no se normaliza en tres semanas, el desabastecimiento sistémico será una realidad. Incluso con un alto el fuego, el suministro tardará meses en estabilizarse debido al tiempo que los buques vacíos tardan en regresar a la zona de conflicto y a las reticencias de las aseguradoras.
Los centros más pequeños suelen tener solo un mes de reserva. Las aerolíneas podrían dejar de priorizar estos destinos si no pueden repostar allí, aislando regiones enteras.
La aviación no es solo transporte; es un motor financiero que aporta 851.000 millones de euros (aproximadamente el 5%) al PIB de Europa y sustenta cerca de 14 millones de empleos. Una parálisis en la conectividad durante el verano de 2026 no solo afectaría a los planes de vacaciones, sino que podría hundir la recuperación económica post-crisis de la región.
Mientras los expertos en clima piden impuestos a los beneficios extraordinarios de las petroleras para financiar la resiliencia energética, la industria del viaje observa con ansiedad el calendario, esperando que la diplomacia internacional logre abrir las rutas marítimas antes de que los depósitos se vacíen por completo.




