Air Transat suspende sus vuelos de verano a Florida ante el desplome del turismo canadiense en EE.UU.
La aerolínea canadiense Air Transat ha confirmado que cancelará su programación de vuelos para la temporada de verano de 2026 hacia sus únicos dos destinos en Estados Unidos: Orlando y Fort Lauderdale.
Según informó la compañía, el cese de operaciones se realizará de forma gradual durante la primavera con el objetivo de optimizar la gestión de sus recursos y redirigir su capacidad hacia mercados con mayor demanda.
Esta decisión se produce tras un año de caídas drásticas en el flujo de viajeros de Canadá hacia el territorio estadounidense. Según datos de Visit Florida, las visitas de ciudadanos canadienses —que tradicionalmente representan el 28% del turismo internacional del estado— disminuyeron un promedio de 15.5% durante los primeros tres trimestres de 2025.
A nivel nacional, el Departamento de Comercio de EE. UU. reportó una pérdida de 4 millones de visitantes canadienses en el último año, lo que equivale a un descenso del 22%.
Factores políticos y el auge del Caribe
El desinterés de los viajeros canadienses por los destinos estadounidenses responde a un complejo escenario de tensiones diplomáticas y cambios en la política migratoria:
Tensiones bilaterales: El rechazo generado por las propuestas del presidente Donald Trump de integrar a Canadá a los Estados Unidos y sus amenazas sobre la soberanía de Groenlandia han impulsado llamados al boicot entre los residentes canadienses.
Incertidumbre arancelaria: La inestabilidad en las relaciones comerciales y las agresivas políticas de inmigración han incrementado el temor y la reticencia de los turistas del norte.
Redirección de la demanda: Muchos viajeros que anteriormente elegían Florida están optando ahora por destinos en el Caribe y Sudamérica, buscando entornos con mayor estabilidad política.
A pesar de la retirada de Air Transat, otras compañías mantienen su apuesta por la región. Porter Airlines ha ampliado recientemente sus operaciones desde Ottawa hacia Miami, sumando este destino a su red que ya incluye Tampa y Fort Myers.
Esta disparidad en las estrategias de las aerolíneas refleja un mercado en plena reconfiguración, donde la competitividad depende de la capacidad de captar nichos específicos de viajeros que aún mantienen su interés por el "Estado del Sol".
La pérdida de visitantes canadienses supone un reto para la economía de Florida, una industria que en 2024 generó un impacto de 133,000 millones de dólares y sostiene cerca de dos millones de empleos.
Para mitigar este descenso, las autoridades turísticas están intensificando su promoción en Sudamérica y Europa. El mercado brasileño, en particular, ha mostrado un crecimiento del 16%, destacando por estancias más prolongadas y un mayor nivel de gasto, lo que podría compensar parcialmente el vacío dejado por los turistas del norte en este 2026.




