Escalada de violencia en el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad provoca cancelaciones masivas de vuelos
La ofensiva perpetrada por los rebeldes hutíes deja decenas de víctimas mortales, paraliza la conectividad aérea de Arabia Saudita y genera profundas alertas en la seguridad global de la aviación
La infraestructura del aeropuerto internacional Rey Khalid en Riad sufrió este domingo su cuarto impacto con proyectiles en un intervalo de apenas cinco días, un hecho que cobró la vida de un ciudadano de nacionalidad pakistaní y dejó a otros 11 individuos heridos.
La agresión se suma a la trágica jornada registrada el sábado anterior, considerada el ataque más mortífero perpetrado en territorio saudita en más de 10 años y el más grave contra un país del Golfo desde el inicio del conflicto regional con Irán, dejando un saldo preliminar de 13 personas fallecidas y más de 300 heridos.
Entre las víctimas fatales de la ofensiva del sábado figuran ciudadanos de diversas nacionalidades, incluyendo 4 nacionales sauditas, 2 de Bangladés, además de expatriados procedentes de los Estados Unidos, Egipto, Jordania, Siria, Palestina, la India y Sudán. Los ataques, dirigidos directamente contra zonas neurálgicas de las terminales 3 y 4, provocaron incendios y daños estructurales severos, obligando a las autoridades de la Autoridad General de Aviación Civil a prorrogar de manera indefinida la suspensión total de las operaciones comerciales en el recinto.
Las reacciones de la diplomacia y el liderazgo político internacional no se han hecho esperar ante la gravedad de la crisis. El ministro de Energía de Arabia Saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman, advirtió con firmeza que la respuesta del reino ante estos atentados será de una severidad equivalente, mientras que el consejero presidencial de los Emiratos Árabes Unidos, Anwar Gargash, enfatizó la urgencia de coordinar una defensa regional conjunta para salvaguardar la estabilidad de los estados del golfo Pérsico. Por su parte, los insurgentes hutíes respaldados por Teherán han emitido advertencias directas a las aerolíneas internacionales para que eviten operar en el espacio aéreo saudita.
Como consecuencia directa de esta escalada bélica, múltiples administraciones gubernamentales y agencias internacionales han reaccionado de inmediato. La cancillería británica (Foreign Office) y la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) han desaconsejado formalmente los desplazamientos hacia Arabia Saudita e instado a extremar la cautela en las rutas que sobrevuelan la península arábiga.
Analistas advierten que el impacto de estas acciones trasciende el ámbito estrictamente aeronáutico, amenazando con desestabilizar las cadenas de suministro energético global y disparar los precios del crudo en los mercados internacionales a través de potenciales bloqueos en corredores marítimos estratégicos como el estrecho de Bab el-Mandeb.




