Gianni Infantino bajo escrutinio por su huella de carbono en la Copa Mundial 2026

09 de Julio de 2026 3:22pm
Redacción Caribbean News Digital
Infantino FIFA

 

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta duras críticas tras revelarse que sus constantes viajes en jet privado durante la Copa Mundial 2026 han generado una huella de carbono masiva, contradiciendo los compromisos climáticos de la organización

La figura de Gianni Infantino se encuentra en el ojo del huracán tras una exhaustiva investigación realizada por BBC Sport y BBC Verify, que ha puesto en evidencia el impacto ambiental de sus desplazamientos aéreos durante la presente Copa Mundial. El presidente de la FIFA ha sido señalado por utilizar su jet privado, un Gulfstream G650ER, con tal frecuencia que sus emisiones en solo dos semanas de torneo equivalen al impacto climático de 78 personas durante un año completo.

Los registros de vuelo son alarmantes. Solo entre el inicio del campeonato y el 27 de junio, el jet de Infantino recorrió al menos 50,122 kilómetros en más de 66 horas de vuelo. Un día particularmente cuestionado fue el 15 de junio, cuando el presidente viajó más de 5,500 kilómetros, trasladándose desde Miami hasta Seattle para presenciar un encuentro, y posteriormente volando a Los Ángeles para asistir a otro partido. Esta logística, descrita por un portavoz de la FIFA como "rutinaria", choca frontalmente con la narrativa de sostenibilidad que la organización promueve.

La problemática se ve agravada por la magnitud sin precedentes de esta edición de la Copa Mundial, que se extiende a través de todo un continente. Un informe de 2025 de Scientists for Global Responsibility (SGR) estimó que la huella de carbono total de este evento podría alcanzar los nueve millones de toneladas de CO2e, duplicando el promedio de las cuatro ediciones anteriores y convirtiéndola en la competición más contaminante de la historia.

Contradicciones con la estrategia de la FIFA

La gestión de Infantino parece ignorar los objetivos climáticos que él mismo ha defendido. En la estrategia oficial de sostenibilidad y derechos humanos para el Mundial 2026, el presidente declaró: "Ya sea que hablemos de clima, derechos humanos, enfermedades o discapacidades, estamos comprometidos a cumplir nuestra parte". Sin embargo, la FIFA, que se ha comprometido a reducir sus emisiones a la mitad y alcanzar el cero neto antes de 2040, enfrenta ahora una crisis de credibilidad al ver cómo su máximo líder protagoniza una de las mayores fuentes de polución del torneo.

A este descontento ambiental se suman tensiones políticas. Infantino también es objeto de críticas tras una supuesta intervención del presidente Donald Trump para anular la tarjeta roja de la estrella estadounidense Flo Balogun, lo que ha avivado los rumores sobre la falta de independencia de la FIFA. Mientras la presión aumenta y diversos sectores piden su dimisión, el presidente continúa su agenda a bordo de su jet privado, en medio de una controversia que parece estar agotando su tiempo al frente del organismo.

A pesar de los esfuerzos por organizar a los equipos regionalmente, el volumen de viajes de los aficionados y los directivos ha disparado la contaminación aérea. Críticos señalan que esta edición de la Copa Mundial ha priorizado el alcance mediático y comercial por encima de la responsabilidad climática, enviando un mensaje confuso al mundo. La disparidad entre las promesas de transporte público y el uso intensivo de aviación privada resalta la brecha entre las políticas de imagen y las acciones reales de los altos ejecutivos del fútbol internacional.

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