Cinco cruceros logran cruzar el Estrecho de Ormuz para retomar sus rutas en Europa
Tras permanecer atrapados durante casi dos meses en el Golfo Arábigo debido a las tensiones regionales, cinco buques de recreo han logrado completar con éxito el tránsito por el Estrecho de Ormuz.
La maniobra, realizada durante una breve ventana de apertura del corredor marítimo, permite a las compañías Celestyal Cruises, MSC Cruises y TUI Cruises reposicionar sus naves hacia el Mediterráneo y el Norte de Europa para dar inicio a la temporada de verano de 2026.
El Celestyal Discovery fue la primera embarcación en liderar el paso el pasado viernes, tras partir desde el puerto de Dubái. Según informó la naviera, el trayecto se ejecutó bajo un plan de viaje meticulosamente coordinado con las autoridades regionales y equipos de seguridad marítima. Esta ruta pionera sirvió de guía para que el Celestyal Journey, junto con el MSC Euribia y los buques Mein Schiff 4 y Mein Schiff 5, pudieran abandonar la zona antes de que se volvieran a imponer controles estrictos en la zona.
Normalización de calendarios y regreso al Mediterráneo
La salida de estos barcos representa un alivio estratégico para las operadoras, que se habían visto obligadas a cancelar múltiples salidas programadas para el mes de abril. Con el tránsito completado, MSC Cruises ha confirmado que el MSC Euribia retomará su itinerario por el Norte de Europa según lo previsto originalmente. Los pasajeros que sufrieron cancelaciones previas tendrán la oportunidad de transferir sus reservas a la salida del 16 de mayo desde Kiel o del 17 de mayo desde Copenhague.
Por su parte, la flota de Celestyal se dirige ahora hacia aguas mediterráneas para cumplir con sus compromisos en las islas griegas. Se espera que el Celestyal Discovery reanude sus operaciones comerciales el 1 de mayo desde el puerto de Lavrion, mientras que el Celestyal Journey hará lo propio el 2 de mayo desde El Pireo. La compañía ha destacado la importancia de esta movilización para garantizar la estabilidad económica de su temporada alta, manteniendo sin cambios todas las salidas que se encuentran actualmente a la venta.
A pesar del éxito del operativo, la situación en la región sigue siendo delicada. Informes de seguridad marítima indicaron que, durante el paso de las embarcaciones, se detectaron incidentes menores cerca de la costa de Omán, lo que subraya la fragilidad del corredor. Sin embargo, la acción coordinada permitió que los buques operaran con tripulaciones mínimas para agilizar la salida, mientras que el resto del personal y los suministros serán reincorporados una vez que las naves alcancen puertos más seguros.
El único buque de gran escala que parece permanecer aún en el Golfo es el Aroya Manara, de la compañía saudí Aroya Cruises, aunque los datos de rastreo sugieren que también se prepara para un futuro movimiento hacia el Mar Rojo. Para el resto de la industria, el retorno de estas cinco naves a Europa no solo significa el fin de una crisis logística, sino también una demostración de la capacidad de resiliencia y coordinación del sector turístico ante desafíos geopolíticos de gran envergadura.




