FITUR 2026: Islas Caimán y las vacaciones para no hacer nada

23 de Enero de 2026 3:57am
Redacción Caribbean News Digital
Islas Caimán

 

Presentes por vez primera en la Feria Internacional de Turismo FITUR 2026, Islas Caimán llega con una singular filosofía para quienes buscan el equilibrio perfecto entre lujo, vacaciones y paz mental. Se llama VaCay, y acá te contamos todos los detalles

Por Yurisander Guevara

El turismo de vacaciones está roto. Al menos eso es lo que dicen las encuestas. El 39 por ciento de los viajeros que se van a relajar, regresan con la sensación de necesitar nuevas vacaciones. Los destinos, muchas veces, padecen de ciertos “males” silenciosos: horarios apretados, lugares sobresaturados, numerosos espacios que visitar en poco tiempo. Un estrés que se añade al que ya llevaban encima. 

Pero en Islas Caimán piensan diferente: ¿y qué tal si creamos la experiencia de no hacer nada? Algo tan simple como eso es una filosofía novedosa. Así nos explicó Gary Hendricks-Dominguez, Director Adjunto de Marketing y Promociones Internacionales del Departamento de Turismo de Islas Caimán, país que, por vez primera, participa oficialmente en la Feria Internacional de Turismo, FITUR 2026, y con quien conversamos en IFEMA Madrid. 

En Islas Caimán el turismo representa entre el 20 y el 25 por ciento del Producto Interno Bruto. A diferencia de otros países del Caribe, su modo de vida no depende exclusivamente de esta industria. Sin embargo, cuentan con infraestructura de primer nivel y todas las condiciones para unas vacaciones inolvidables. 

Con una superficie total de apenas 264 kilómetros cuadrados, el turismo se entrelaza en este lugar paradisíaco con la vida local. Precisamente de eso se trata.

Aunque cuentan con instalaciones de clase mundial, la visión desde Islas Caimán es ofrecer algo diferente a sus visitantes. Quienes allí llegan -tradicionalmente las cifras de visitantes, que se acercan al medio millón anual, son mayoritarias de naciones angloparlantes como Estados Unidos, Reino Unido o Irlanda, por ejemplo-, descubren que no hay itinerarios, sitios que visitar a la carrera, lugares imperdibles. Sencillamente, se llega para, sobre la marcha, decidir qué hacer.

Y no es este el único rasgo distintivo. Hendricks-Dominguez comentó que, como práctica, en Islas Caimán no existe el turismo all inclusive. Ante mi mirada inquisidora, me devolvió una respuesta que lo explica todo: queremos que la gente viaje libremente, sientan la seguridad que tiene nuestro destino y, al mismo tiempo, vean que contamos con todas las facilidades para pasarla bien. 

En busca de diversificar mercados, tanto en Latinoamérica como en Europa, quien llegue a Islas Caimán podrá encontrar experiencias culinarias auténticas de muchas partes del mundo, pues son hechas por locales que alguna vez allí llegaron y decidieron quedarse, manteniendo los sabores que trajeron consigo en sus maletas. Tanta es la diversidad culinaria que, en las 24 millas de amplitud de las islas, existen 300 restaurantes de todas las categorías. 

Islas Caimán

Para quien no esté familiarizado con este destino, Islas Caimán se compone de tres islas. La principal, Gran Caimán, y otras dos más pequeñas: Little Cayman y Cayman Brac. 

En Gran Caimán se concentran la mayoría de las atracciones turísticas, siendo la famosa Seven Mile Beach (playa de las siete millas), una de las más buscadas por los visitantes. Arenas doradas y aguas cristalinas cercanas a bares, restaurantes y lugares donde comprar o, sencillamente, no hacer nada más que relajarse, hacen del trayecto por esta playa una experiencia inolvidable, según nos contó Hendricks-Dominguez. 

La calidad es algo que también desvela al Departamento de Turismo de Islas Caimán. Allí, el 60 por ciento de los alojamientos (unas 8 500 habitaciones que este año se elevarán a 8 900 con la apertura de dos nuevos hoteles de clase mundial, Grand Hyatt y ONE GT), son villas y condominios. Pero incluso los Airbnb están certificados por el Departamento de Turismo para poder operar. Eso, a juicio de nuestro entrevistado, garantiza la calidad. 

También se ha cultivado una cultura de calidez, para que el sector de los servicios siempre dé la bienvenida a los extranjeros que allí desembarcan. En un lugar donde todo el año el clima es totalmente de verano perfecto, los datos muestran lo efectivo de esta estrategia: el 45 por ciento de los visitantes repite. Eso, sin contar los 1,2 millones de cruceristas que recibieron el pasado año. Y esta cifra es todavía más impresionante cuando se conoce que, en Islas Caimán, está prohibida la construcción de un muelle para cruceros, puesto que no quieren dañar sus entornos naturales. Como nos dijo Hendricks-Dominguez, es una discusión abierta que, por el momento, se resuelve con otras alternativas para el traslado a tierra de los viajeros de cruceros. 

¿Por qué asistir por vez primera a FITUR?, le preguntamos luego a nuestro entrevistado, quien comentó que trabajan para diversificar los mercados y acercarse a los hispanohablantes. Entre ellos, España tiene un valor especial. Aunque no existen conexiones directas desde la península hacia la ínsula, el viaje es sencillo: se puede llegar vía Londres o Miami, por ejemplo, y es un trayecto que dura tanto, o menos, que una visita al sudeste asiático. 

Y aunque la filosofía del VaCay (juego de palabras en inglés que mezcla vacaciones con caimán), es no hacer nada y relajarse, Islas Caimán cuenta con puntos muy distinguidos y singulares para los visitantes. 

Islas Caimán

Entre ellos, una bahía luminiscente que se puede disfrutar en kayak por las noches, y la llamada Stingray City, una travesía de 20 minutos en bote hacia el mar Caribe que permite nadar entre mantarrayas. Sí, leyó usted bien, mantarrayas bien amigables, pues aunque Hendricks-Dominguez no puede precisar quién fue el primero que se atrevió a nadar entre estos animales, lo cierto es que, 60 años después, están tan acostumbrados a los humanos que son bien amistosos.  

Asimismo, las Cavernas de Cristal, los dos campos de golf, la práctica del pickleball y un calendario cargado de festivales, carnavales, encuentros culinarios, entre otros motivos, hacen que la fiesta en Islas Caimán sea permanente. 

Si lo que buscas es tranquilidad total, muy cerca está Little Caiman, donde habitan apenas 200 personas y los entornos naturales son vírgenes, mientras que Cayman Brac, un poco más elevada sobre el nivel del mar, ofrece experiencias de senderismo y naturaleza muy gratificantes. 

Hendricks-Dominguez invitó a todos los que no conocen este destino a visitarlos, pues, como nos dijo con una sonrisa, ofrecen el equilibrio perfecto entre aventura, lujo y paz mental. ¿Quizá es hora de tomarse unas VaCay?

Etiquetas
Back to top