Tianguis Turístico 2026: Acapulco como epicentro de la cultura y los negocios
Con el majestuoso Océano Pacífico como escenario, ha dado inicio oficialmente el Tianguis Turístico México 2026, que se celebra del 27 al 30 de abril en el puerto de Acapulco.
La sede de este encuentro es el moderno Expomundo Imperial, recinto que durante cuatro días se transforma en el corazón de la industria, donde las 32 entidades federativas del país convergen para mostrar su riqueza cultural y atractivos naturales. Este evento no solo representa la vitrina más importante para el turismo nacional, sino que simboliza la resiliencia y el renacimiento de Acapulco como el destino anfitrión por excelencia.
Cada estado ha llegado a la cita con una propuesta que fusiona tradición y modernidad. Los visitantes pueden explorar una oferta que abarca desde la gastronomía histórica, con moles complejos y platillos regionales, hasta artesanías que narran la identidad de cada pueblo.
Además de la exhibición cultural, el tianguis es el motor de miles de citas de negocios y conferencias enfocadas en el desarrollo sostenible, buscando atraer a viajeros nacionales e internacionales bajo las nuevas tendencias de consumo responsable y experiencias personalizadas.
Experiencias más allá del recinto ferial
Para quienes asisten al evento, Acapulco ofrece una infraestructura renovada que invita a extender la estancia y disfrutar de sus atractivos icónicos. La energía vibrante de la Costera Miguel Alemán se complementa con la serenidad de zonas como Pie de la Cuesta, ideales para quienes buscan desconectarse del bullicio.
La oferta de actividades es amplia y garantiza momentos inolvidables para todo tipo de perfiles, desde grupos corporativos hasta familias o parejas que buscan el confort de sus hoteles y spas de clase mundial.
El Tianguis Turístico 2026 no solo mira hacia el presente, sino que establece las bases para el crecimiento a largo plazo. Las mesas de trabajo y paneles de expertos están centrados en cómo la tecnología y la innovación pueden ayudar a preservar los ecosistemas sin sacrificar la rentabilidad.
Acapulco, al ser la sede de estas discusiones, se posiciona nuevamente como un laboratorio vivo de transformación turística, donde la nostalgia de su época dorada se une a una visión de modernidad y calidez que sigue cautivando a nuevas generaciones de viajeros.




