Cancún ratifica su creciente interés por el mercado ruso, afianzando el tema de la conectividad
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En diálogo con Jesús Almaguer, director general de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Cancún, presente en la recién concluida edición anual de MITT, en Moscú, CND pudo conocer acerca de la evolución de ese enclave del Caribe mexicano en aras de atraer al emergente mercado ruso, cuyos niveles de gasto diario resultan muy atractivos para cualquier destino.
¿Qué trayectoria ha seguido Cancún para posicionarse en el mercado ruso?
-Desde los años noventa, cuando surge la apertura en ese país, nosotros empezamos a tener presencia en las ferias, y lo primero que conseguimos fue llevar a rusos radicados en Nueva York y en la zona del este de Estados Unidos, a través de agencias que se dedicaban exclusivamente a ese mercado. Posteriormente, con líneas aéreas, de los vuelos que se abrieron desde España, Inglaterra, Italia, empezaron a llegar al destino, creciendo significativamente en apenas unos años.
Obviamente, el turismo ruso tiene otro poder adquisitivo. Están acostumbrados a gastar más, sus estancias son más largas, y decidimos “atacarlos” fuertemente hace tres años, consiguiendo que Transaero y South Cross fueran los primeros operadores en volar directamente a Cancún. En estos momentos Aeroflot ya tiene dos frecuencias a Cancún, más las que tenemos de Transaero, y Rusia se ha convertido en el segundo mercado más importante para el destino desde Europa.
Estamos considerando que hay destinos que invierten y otros que no lo hacen. Cancún ha sido muy activo en esa dirección con respecto al mercado ruso ¿Cuánto le ha costado la inversión a Cancún?
-No te puedo dar un número exacto pero cada feria de estas entre Cancún y CPTM, nosotros por ser el principal destino hacia donde se concretan la mayoría de los vuelos de este país, venimos siempre con el apoyo de CPTM, y en los últimos tres años hemos invertido alrededor de cuatro millones de dólares en promoción en el mercado.
¿Los apoyos a las líneas aéreas han tenido que ser importantes también?
-Así es. En esto tengo que matizar y realzar el apoyo que ha dado Asur, que es la operadora del aeropuerto de Cancún, a las líneas aéreas, con subsidios y descuentos en todo lo que implican las tarifas de operación terrestre y aérea en un aeropuerto.
En el caso de la atención al mercado ruso también requería una educación y una atracción diferente. ¿Cómo ha conseguido Cancún, que no tenía ruso-parlantes, dar esta atención?
-Lo primero fue llevar gente de aquí, guías. Es más fácil que la gente tenga la disposición que el conocimiento, y lo que optamos fue por llevar guías, gente de la industria dispuesta a vivir una experiencia en México, en Cancún, para que capacitara a nuestro personal y además nos sirviera de mediadores entre nuestros empleados, nuestros ejecutivos y el turismo ruso.
Y eso, además, le inspira mucha confianza a un turista porque está hablando con gente de su misma nacionalidad, con su mismo idioma, con su misma idiosincrasia, lo que facilita mucho más las cosas.
La apertura de receptivos rusos en Cancún ha sido también un elemento muy importante a la hora de trabajar.
-Así es. Se han ido abriendo algunas empresas, sobre todo las más fuertes han abierto sus propios receptivos y operadores. Ya hay rusos que están trabajando allá, conocen mejor cómo atender a este tipo de turismo, y por lo tanto se facilita mucho más la operación.
Lo que pasa es que la legislación mexicana es muy rigurosa para ese tema, ¿no?
-Es rigurosa, pero en este caso lo permite y nosotros apoyamos. Obviamente, hay una serie de requisitos por cumplir. España creo que es el país que más al dedillo lo tiene porque en el caso de Quintana Roo, más del 65% de la inversión es española. Gracias a eso, hay unos 60 mil españoles viviendo en Quintana Roo, no recuerdo el número exacto ahora. Aunque existen una serie de requisitos, no hay una cerrazón por parte de las autoridades a otorgar la calidad migratoria para que un extranjero pueda trabajar en México.
¿Se está analizando también la posibilidad de ampliación de visas para larga estancia?
-Así es. En el caso de las visas que se entregan en estos momentos a extranjeros, visas turísticas, estamos hablando de permisos por diez años. Estas visas nos ayudan a provocar la clientela repetitiva. En el caso de las visas para gente que quiere laborar en México, son renovables cada cuatro años, sin ningún trámite más que la presentación, la revalidación. Son parte de las facilidades. Estamos buscando otros tipos de facilidades también, que nos hacen mucha falta en México, como es la actualización y flexibilización en la política de aviación civil en el país, y otros temas migratorios que nos permitirían detonar más el turismo en la región.
¿Cuál es la derrama de gasto, de consumo diario de un ruso en Cancún?
-Estamos hablando de que los rusos tienen un promedio de estancia de once días y durante ese período gastan 5.000 y 6.500 dólares por persona.
¿Hay alguna característica especial que defina al ruso con respecto a otros turistas?
-Sí, está dispuesto a experimentar, gasta mucho y disfruta mucho de las playas.
Respecto a la imagen que se tenía del ruso que destruye las propiedades, ¿qué sucede con eso?
-Nosotros en Cancún y en el área no hemos tenido una experiencia de ese tipo. Puedo decir con toda tranquilidad y sin temor a equivocarme que hasta ahora no hemos tenido ningún problema en ese sentido de que sea un turismo con un comportamiento agresivo o destructivo. No, en absoluto.