Cuba: Actividad de cruceros vuelve a cobrar fuerza gracias a la apuesta de varias compañías
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Cuba. Pese a las barreras que le impone Estados Unidos, hoy la mayor ínsula antillana desarrolla un turismo creciente, con renovación incluso en la modalidad de cruceros, que se había visto muy frenada en los últimos años por el hecho de que la mayoría de los barcos de paseo que navegan en el Caribe tienen su base de operaciones en puertos del vecino del Norte, y también en muchos casos pertenecen a las grandes compañías de ese país.
A esos navíos, tanto norteamericanos como extranjeros, se les prohibió tocar puertos cubanos, bajo la amenaza de no dejarlos entrar luego en los puertos del país del Norte, con lo que se está negando la posibilidad de poder descargar en Cuba a por lo menos un millón de turistas anuales, según datos de la propia Asociación de Cruceros del Caribe y La Florida.
Sin embargo, uno de los ejemplos más recientes de que siempre habrá quienes apuesten por los encantos de Cuba como destino turístico, lo aportó el barco Gemini, perteneciente a la compañía española Happy Cruises. Esta nave comenzó hace unas semanas operaciones regulares desde el puerto de La Habana, en una ruta que incluye a Cancún y Cozumel, en México, Grand Caimán, e Isla Paraíso en Punta Francés, en la meridional Isla de la Juventud, al sur de Cuba.
También un barco ruso
Pero el desafío no quedó en el Gemini, sino que Rusia se sumó al interés de sus muchos viajeros por conocer a Cuba mediante los viajes en barco.
Las compañías Tropicana Cruises LTD y Pacific Naval anunciaron hace poco que iniciarán operaciones en Cuba, con un circuito exclusivo alrededor de la Isla, a bordo del crucero ruso Adriana.
El propio capitán de ese barco, Vasily Borovsky, reseñó la ruta, con la inclusión del puerto de La Habana como origen, desde donde realizará escalas en la región central y meridional de este país.
Este crucero recorrerá la suroccidental Isla de la Juventud, y además permitirá a sus pasajeros visitas a lugares de interés turístico como la villa de Trinidad, y enlaces de multidestino con Ocho Ríos, en Jamaica; y de vuelta, propone una escala en la oriental ciudad Santiago de Cuba y luego en Cayo Saetía.
Reforzando los intereses de sus clientes, este crucero propone visitas de naturaleza, historia, cultura y tradiciones cubanas, un programa organizado por el receptivo de estos viajes, Cubatur, agencia con amplia experiencia en satisfacer el gusto de sus clientes.
El barco ruso tendrá rutas de ocho días, y pretende atraer a viajeros de toda Europa del Este. El Adriana cuenta con una potencialidad de 10 mil pasajeros anuales (su capacidad es de 304 pasajeros) y contrata servicio cubano, en un 90 por ciento.
Con 150 camarotes, divididos en siete categorías, el Adriana fue construido en 1972 en astilleros de la antigua Yugoslavia, y operado bajo bandera francesa hasta junio de 2010, en que pasó a manos de una empresa familiar rusa.
En La Habana, el vicepresidente de esa empresa, Igor Mynaylenko, mostró su satisfacción por la operación de un barco que ahora navega con bandera de St. Kitts y Nevis.
Adriana cuenta con piscina de agua de mar, tres bares, dos restaurantes, una sala de espectáculos, discoteca, tiendas, salón de belleza, sauna, masaje, internet club, lavandería, servicio de fotografía y lo distingue la profesionalidad de su personal, explicaron los dueños de la firma naviera.
La novedad de poder realizar un bojeo a Cuba en siete noches con ocho días, y la potencialidad de una frecuencia semanal de este paseo ponen un toque de distinción para la temporada alta del turismo cubano (diciembre-abril) y ofrece un espaldarazo a la industria recreativa local.