El desarrollo del turismo es uno de los puntos en común que tienen Brasil y Rusia

02 de Julio de 2012 11:49pm
webmaster
El desarrollo del turismo es uno de los puntos en común que tienen Brasil y Rusia

Brasil y Rusia, dos de los miembros del grupo de países emergentes, los BRIC, van encontrando poco a poco puntos en común más allá de las diferencias culturales y en otros ámbitos. El sector de viajes y turismo es uno de los que con más fuerza puede contribuir a las relaciones y al comercio bilateral, destaca nuestro entrevistado, Danilo Teófilo Costa, segundo secretario en la embajada brasileña en Moscú y responsable del departamento de promoción comercial.

Imagino que la gran diferencia cultural y climática de Rusia le habrá impactado, ¿cómo fue el proceso de adaptarse a este país?

- Estoy en Rusia hace ya casi tres años, dos años y unos meses, exactamente. Es un país muy distinto de Brasil: el clima es mucho más frío, aunque también hay muchas similitudes entre los pueblos. Lo más difícil es el primer impacto, pero después de algunos meses, por lo menos en mi caso, yo me adapté muy rápido y en poco tiempo ya me sentía como en casa.

¿Cree que Brasil y Rusia son tan diferentes como a simple vista parece, o cree que tienen más cosas en común de lo que se puede pensar?

-Pese a la gran diferencia entre ambos países por clima y por cultura, poco a poco van encontrando puntos en común, siendo el turismo uno de los más importantes. Por una parte, ambos países se van a ceder el testigo en la organización de los próximos mundiales de fútbol, y por otra, ambos se han consolidado en el ámbito internacional como mercados emisores de primer orden.

Considerando estas circunstancias, se hace inevitable preguntarle por la posición de Brasil como país receptor con respecto a Rusia. ¿Los turistas rusos actualmente necesitan gestionar un visado para ir a Brasil? ¿Cuál es el régimen de visados entre ambos países en materia de turismo?

-Desde junio de 2010 los rusos no necesitan de visado para irse a Brasil, así como los brasileños no necesitan más que un visado de turismo hasta tres meses para venir a Rusia. Los rusos pueden irse a Brasil y los brasileños a Rusia hasta tres meses como turistas. Eso facilita mucho, era algo que esperábamos, trabajamos para eso, pero faltan algunas cosas para impulsar el turismo Brasil-Rusia.

¿Y cuál es, una vez que se ha suprimido el trámite de los visados, el factor más determinante para establecer un flujo importante de turistas entre Rusia y Brasil?

-Lo más importante es el establecimiento de una ruta aérea directa que no tenemos hoy, infelizmente.

Transaero, de enero a marzo de 2011, puso un vuelo Moscú-Río de Janeiro, pero por razones varias de la empresa, de regulación, de registro, por muchos motivos diferentes, el vuelo no continuó y hoy no tenemos. Es una pena porque el potencial es muy grande. Incluso, sin el vuelo directo el número de brasileños en Rusia crece todo el año y el número de rusos en Brasil aumenta también, pero si tuviéramos un enlace directo eso sería mucho más rápido y mejor.

Ya hablamos con Aeroflot, con Transaero. Está también la UTair, y tenemos un problema, un círculo vicioso. Las empresas aéreas no establecen el vuelo porque no hay demanda y no hay demanda porque no hay el vuelo directo. Entonces, nuestra tarea es quebrar este círculo y que se haga realidad el vuelo. Por ahora no existe ninguna iniciativa de corto plazo de la que tenga yo noticia.

Actualmente la participación en las ferias de turismo resulta muy importante para los países interesados en ganar importancia en este mercado y llegar a acuerdos ventajosos con aerolíneas y touroperadores. ¿En qué ferias profesionales participa Brasil de forma oficial en Rusia?

-Desde nuestro punto de vista, la MITT en el primer semestre, y la Leisure en el segundo. Siempre hay empresas brasileñas, principalmente en Leisure, puesto que tiene más sentido para un país como Brasil que está en el hemisferio sur y es como la feria de septiembre, cuando empiezan los meses fríos en Rusia empieza el verano en Brasil. Por eso, generalmente el foco de las empresas brasileñas se centra más en la Leisure. Ahora mismo estamos preparando la presencia brasileña en la feria.

¿Qué otras acciones publicitarias está llevando a cabo en la actualidad Brasil en el mercado ruso?

-La verdad es que como jefe del departamento de promoción comercial en Moscú quisiera que hiciéramos mucho más de lo que hacemos hoy. Embratur y el Ministerio de Turismo hacen un buen trabajo, tienen una presencia en muchos países y un plan estratégico de largo plazo pero, infelizmente, en este plan estratégico de Embratur hoy no figura Rusia. Yo creo que habría espacio para Rusia y no descarto que se haga una revisión de estos planes para que se incluya a este mercado y los otros países emergentes como China o India, pero Rusia es muy importante.

¿Cómo considera que se puede estrechar las relaciones Brasil-Rusia, teniendo en cuenta que Brasil es el país que organiza la Copa del Mundo de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016?

-Sobre las relaciones Brasil-Rusia estamos en un buen momento, políticamente nos entendemos muy bien. Cooperamos en muchos foros diferentes, como los BRICS, el G20, por ejemplo. Cuando hay reuniones del G20 los países BRICS se reúnen. También en el FMI y otras instancias. Pero creo que hay que dar incluso un poco más fuerza a la parte económica, que hay mucha potencialidad… Hoy día el comercio bilateral tiene un gran volumen, más de 7 mil millones en 2011, pero se concentra en productos básicos, y por eso creo que el turismo sería muy importante, porque sería una diversificación para el área de servicios, que es algo que se puede hacer a corto plazo. La infraestructura está, no hay que construirla, solo hay que impulsar el flujo directo entre los dos países.

Siguiendo con el tema del fútbol, ¿cuáles son sus previsiones de cara al 2014, sobre el número de rusos que acudan a Brasil para el mundial? ¿Hay acuerdos con touroperadores?

-Es una pregunta oportuna, porque como sabemos se celebrará en 2014 la Copa del Mundo de Fútbol y el gobierno lanzó un programa de subsidios a vuelos directos. Habrá un subsidio gubernamental para empresas que decidan establecer vuelos directos, incluso si son chárter. El gobierno está pagando para que se establezcan esas opciones, y sería una gran oportunidad para que lo hagamos entre Rusia y Brasil.

Durante el Mundial habrá partidos en muchas ciudades, incluso en el noreste, que es más cerca de Rusia. De Moscú a Fortaleza, en el estado de Ceará, en Brasil, son 10 horas. Es un viaje largo pero es menos que las 14 horas que toma llegar a Río de Janeiro o Sao Paulo, es como un tercio menos. Por eso estamos en contacto con los estados para explorar la posibilidad de que estos lideren esas iniciativas.

¿Qué brasileños son los más conocidos en Rusia? ¿Toman parte de forma activa en la promoción turística y comercial de Brasil?

-En el sector consular de la embajada siempre recibimos mucha demanda de los jugadores porque la comunidad de brasileños en Rusia son básicamente los jugadores de fútbol y estudiantes, y también algunos empresarios, pero estos últimos trabajan cada uno promoviendo su negocio, no es algo global. Pero hay muchas empresas brasileñas aquí. Hasta hace poco tiempo Wagner Love estaba en Rusia, Wellington, si no me equivoco, y hay muchos otros.

¿Qué acuerdos hay entre Brasil y Rusia en materia de educación?

-Hay cooperación científico-tecnológica y periódicamente se renuevan las iniciativas, pero algo muy interesante que está siendo discutido ahora es el reconocimiento automático de diplomas de universidades de excelencia, reconocidamente de alto nivel. Eso está siendo negociado y dentro de poco estará funcionando el reconocimiento automático de diplomas. Es una medida que ayuda pero no resuelve los problemas, pero hay discusiones en ese sentido.

¿Qué es lo que más le sigue llamando la atención de Rusia a un brasileño como usted que vive y trabaja allí?

-He visto por primera vez la nieve aquí, y eso fue lindísimo. Pero estoy aquí hace tres años, tengo muchos amigos locales y ahora que no voy a estar aquí para siempre, me queda un año o un poco más... Habrá que empezar a pensar en las despedidas. Será triste. Me gusta vivir en Rusia.
 

Back to top