Entrevista con Luis Felipe Nuño, director de promoción de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara, Jalisco, México

Luis Felipe Nuño es un ciudadano del mundo, no solo por su trabajo sino de corazón. Apasionado de otras culturas desde niño, ha convertido esta pasión en un éxito profesional rotundo al frente de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara, la cual es actualmente una de las más importantes de México, y de la región, en la celebración de eventos y congresos, compitiendo con otros grandes destinos del orbe.
En sus oficinas de la capital tapatía tuvimos ocasión de conversar con él.
Estimado Luis Felipe, en primer lugar felicidades por el Premio Excelencias que recientemente te ha entregado nuestro grupo en el marco de FITUR. Sabemos que no es el primer premio que te dan, pero me gustaría preguntarte, ¿qué has sentido, qué ha significado para ti y, en general, qué significan los premios en tu carrera profesional?
-Muchas gracias, Consuelo, por compartir conmigo este gran reconocimiento en Madrid por parte de Grupo Excelencias. Creo que los reconocimientos son, más que nada, un gran compromiso y un gran reto para cualquier profesional que ha dedicado sus esfuerzos, su trayectoria, el conocimiento y las experiencias enfocado en algún tema que le apasione o que vaya desarrollándose en el trayecto de su vida.
Este es como la culminación del 2013 y recibir este premio al inicio de 2014 en unas de las ferias más importantes del mundo, como es FITUR, y un reconocimiento por una publicación que tiene ya una larga trayectoria, una reputación muy clara y muy contundente como una de las herramientas más fuertes en la difusión para dar a conocer la activad turística que es Grupo Excelencias, pues es para mí un gran honor, un gran compromiso especialmente el seguir trabajando de manera intensa y comprometida en la difusión de congresos y convenciones, y hacerlo de manera más precisa y más comprometida con mi ciudad y mi país, que es México.
No en todas partes del mundo se trabaja con el formato de las Oficinas de Visitantes y Convenciones. Como nuestros lectores son de muchos lugares me gustaría que nos explicaras cuáles son las responsabilidades de una oficina como la vuestra, ¿en qué consiste el trabajo?
-El trabajo consiste en generar más congresos, más convenciones hacia el destino. Evidentemente, el formato ha tenido una larga trayectoria. En 2014, la oficina de convenciones cumple 44 años de haber sido fundada y, sobre todo, de tener una visión especialmente más enfocada en la iniciativa privada para la generación de resultados. Creo que esta ha sido la clave: trabajar muy de la mano de forma conjunta con las autoridades y los gobiernos, con el sector público pero también que el sector privado tome decisiones a largo plazo.
Las oficinas de convenciones tienen que visualizarse sobre todo con proyectos a largo plazo, porque los congresos son un mercado de futuros y el turismo de reuniones es un mercado de futuros, en el que hay que apostarle el día de hoy a los eventos que tendremos en los próximos 10, 15 o quizás 20 años. Hay que manejar esa plataforma y esa herramienta con mucha precisión: hacia dónde nos vamos a dirigir, los destinos turísticos a que apostamos o donde tenemos la infraestructura para la generación de eventos, la conectividad, los hoteles, los recintos con capacidad, y el hecho de que tenemos profesionales y una gastronomía que presumir. Evidentemente, el resultado exitoso ha sido esa trayectoria de casi ya 44 años y además que ha sido siempre con una visión de generación de negocios, cierre de eventos y una visión empresarial. Creo que esto es parte de la clave del éxito de una oficina como esta.
Ahora nos hemos querido convertir, estamos en el proceso y en la lucha de ser una especie de apóstoles y estar divulgando a todas las demás oficinas de convenciones, especialmente en Latinoamérica, la pauta para trabajar. No es que tengamos el conocimiento entero nosotros como modelo o caso de éxito, sino que queremos compartir cuáles pueden ser las líneas en las que ellos pueden trabajar en sus destinos sin caer en tantos errores y sin haber llevado, a lo mejor, una situación durante muchos años muy complicada en la generación de recursos.
Guadalajara ha sido pionera en su oficina de congresos y convenciones; sin embargo, ya son muchos estados en México que tienen sus propias oficinas. ¿Cómo trabajáis con todos estos estados? ¿Son competencia o también hacéis alianzas?
-Es una pregunta muy interesante, una pregunta que se puede profundizar y que tiene sentido con un gran valor. Yo creo que ningún destino al final es competidor, siempre y cuando tenga muy clara cuál es su vocación, cuáles son las bondades que lo hacen diferente y, sobre todo, que en ese proceso vaya desarrollando, capacitando y generando eventos que a la industria le permitan permear una profesionalización mucho más contundente.
Hay una asociación que nació aquí en Guadalajara hace algunos años, que integra a las 56 oficinas de convenciones en México… En algún momento, sí, en una postulación nos enfrentamos unas oficinas con otras, pero al final no somos competidores porque creo que cada destino tiene una bondad distinta y que si hoy un destino gana un evento y el evento es itinerante el día de mañana ese evento llegará a un destino hermano, a un destino con el que se esté trabajando una alianza.
Creemos que aquí hay una gran labor por estandarizar el trabajo de las oficinas de convenciones. Todavía hay un gran camino por caminar para profesionalizar muchos de los destinos turísticos en México. Agilizar la toma de decisiones: en el segmento de turismo de reuniones las decisiones son inmediatas, o sea, no podemos plantearnos si una respuesta para traer un evento la contestamos en una semana, porque entonces ya perdimos la oportunidad de competitividad. En ese camino hay mucho por hacer en México, en ayudar a los destinos a tomar decisiones inmediatas, a ser ágiles en la visión, a consolidar la visibilidad, dónde están, en qué medios, con qué publicaciones. Hacer la alianza con los grandes profesionales que tienen mucha trayectoria, como es el caso de Grupo Excelencias; hacer ese acercamiento con una revista que ya tiene una plataforma de traducción, que ya tiene una permeabilidad en el mercado, que ya llega y sabe llegar al mercado donde tiene que llegar, y no hay que inventar cosas nuevas. Creo que esa parte de recurrir a los profesionales y hacer alianzas tiene un valor muy importante.
Esto que nos comentas es aplicable al caso de América Latina; por ejemplo, cuando vosotros empezásteis había muchos países que no habían despertado, como Brasil, o Panamá, que está súper agresivo en los congresos... ¿Cómo trabajáis con ellos? También hay una asociación y también estáis trabajando juntos.
-Hay una asociación a la que ya llevamos tiempo dándole forma y tratando de identificar cuáles serían las grandes ventajas para América Latina. Esta asociación tendrá la sede oficial aquí en Guadalajara. Fue una decisión que votaron por unanimidad todos los miembros del consejo, en base a que es la oficina que tiene una mayor trayectoria, es la oficina más antigua en las región y que, además, en voz de todos y bajo la percepción de la mayoría de los burós de América Latina, el modelo funciona de una manera muy eficiente, con la aplicación de los recursos e impuestos de hospedaje a través del fideicomiso, pero con la toma de decisión y visión de la iniciativa privada por delante. Estamos trabajando en ello, dando mucha capacitación, muchos seminarios, a todos los burós de convenciones de la región, para reforzar el bloque y ser más competitivos.
Ya hay alianzas internacionales que sabemos que funcionan de una manera exquisita. Por ejemplo, Copenhague está aliada con Ciudad del Cabo. Ciudad del Cabo está aliada con Nueva York… Ya hay eventos itinerantes que circulan entre esos destinos, y nos damos cuenta de que el bloque latinoamericano está en otro proceso, pero igual también hay grandes oportunidades entre todos nosotros de generar más eventos, de hacer intercambios de ideas y, sobre todo, de vernos fuertes en los grandes congresos mundiales.
Guadalajara es la capital del estado de Jalisco. Puerto Vallarta podemos decir que es el hermanito pequeño ahora, porque han empezado hace poco con el tema de tener ya su propio espacio para congresos e incentivos. ¿Tenéis algún tipo de colaboración? Porque yo siento que hay mucho por hacer a nivel de ocupación, pueden todavía tener muchos más eventos. ¿Colaboráis de manera que eventos que Guadalajara no pueda atender pasen a Puerto Vallarta?
-Hay un trabajo en equipo entre los dos destinos que tienen ahora una infraestructura para acoger eventos en el estado, que son Guadalajara y Puerto Vallarta. Hay una comunicación estrecha con la dirección del centro de convenciones de Puerto Vallarta, pero hay todavía muchísimo trabajo por hacer. Evidentemente, hay muchos eventos que circulan y se van de un destino y no hay una articulación, una comunicación para que pudieran ser acogidos dentro de un mismo estado.
También hay grandes eventos en la ciudad de Guadalajara, recordemos que el centro de convenciones de Guadalajara es el más grande en Latinoamérica, que tiene las seis ferias más grandes en México, que son las ferias más grandes en Latinoamérica, y que no hay una planeación estratégica entre los eventos internacionales que vienen a la cuidad para organizar pre-tours o pos-tours dentro de estas grandes ferias con destinos como Puerto Vallarta o Riviera Nayarit.
Creo que hay mucho trabajo por hacer en conjunto y ojalá eso se pueda aprovechar, porque una de las grandes ventajas es que esas grandes ferias, que estas grandes exposiciones que suceden aquí en la ciudad, coinciden con las temporadas bajas de playas como Puerto Vallarta. Entonces, hay que hacer un trabajo desde el origen para que la gente que nos visita pueda aprovechar estancias o vacaciones previas o posteriores durante sus visitas a Guadalajara.
Hablando un poco más a nivel personal, sabemos que llevas muchos años aquí en la institución pero no siempre has estado aquí. Además, has vivido en Madrid, has estudiado también en Austria y otros lugares ¿Qué te ha aportado esa parte de vivir en Europa a nivel personal y a nivel profesional?
-Ha sido la parte más enriquecedora de mi vida, la oportunidad que he aprovechado de irme a vivir a estos países y sobre todo de aprender de la gran experiencia que tienen mercados como España, Francia o Austria en el turismo, que es lo que me apasiona y, sobre todo, el conocer a fondo la cultura de estos países. Creo que ha sido muy enriquecedor y de las mejores decisiones que he tomado.
He tenido que vender lo que tenía para poderme ir, para hacer el máster en Madrid, pero fue la mejor inversión, porque no solamente aprendí una visión distinta de cómo generar y desarrollar y fortalecer la actividad turística, sino que también tuve la oportunidad de hacer grandes amigos que me han compartido su cultura y sus tradiciones y que a la fecha veo con unas grandes trayectorias en la industria turística en sus países, que son grandes maestros para mí. Especialmente en España tuve la oportunidad de acercarme a muchos de los pioneros que le dieron forma, que le dieron fortaleza a la industria turística en este país.
Uno de ellos fue mi maestro en el doctorado, Enrique Torres Bernier, que he leído que fue el primer investigador con doctorado de analizar a fondo como estaba la actividad turística española en los años 70. Otro de los grandes que también fue mi maestro, Jesús Felipe Gallegos, es un gran escritor de turismo, yo creo que a nivel mundial es el hombre que más libros ha publicado sobre la actividad turística. Trabajar de cerca con ellos ha sido un gran privilegio y aprendizaje. Es un gran país España y creo que es un gran país gracias a sus profesionales y al valor y la seriedad que le dan a la actividad turística. No ven el turismo como un discurso político, sino que son conscientes de que el turismo requiere de inversión, de formación y de profesionalización serias para la generación de resultados.
Por último, Luis Felipe, qué hay en el futuro para ti. ¿Te gustaría seguir en lo que estás haciendo ahora o quizás algo relacionado con la actividad política? ¿Qué te gustaría hacer en los próximos cinco años?
-Bueno, los próximos cinco años es mucho. Yo creo que es mucho y no, porque ya estamos generando eventos para los próximos cinco años, para las postulaciones mundiales, pero algo que me gustaría hacer a muy corto plazo es publicar un libro. La publicación de un libro con la experiencia y la trayectoria que he tenido sobre congresos y convenciones, para dar difusión a la actividad, para que la gente que a lo mejor no tiene un vínculo con el turismo conozca las grandes posibilidades de los congresos como generadores de grandes derramas económicas. Y las exposiciones también forman parte del turismo de reuniones, como pilar fundamental. A pesar de que la tecnología avanza, la importancia del contacto cara a cara en estas reuniones y eventos seguirá.