España: Sol Meliá confirma impacto negativo de la crisis en el cierre de sus resultados del 2008
-La compañía prevé un difícil primer semestre de 2009, sobre todo en el segmento de negocios, con un vacacional ralentizado, aunque compensado relativamente por el Caribe.
España. La compañía Sol Meliá acaba de presentar su cuenta de resultados correspondiente al ejercicio 2008, que reflejan el impacto negativo que la crisis está teniendo en el sector turístico y que contrastan también con el año 2007, en el que Sol Meliá obtuvo unos resultados récord en su historia.
En todo caso, la hotelera mallorquina se muestra confiada respecto a su comportamiento futuro, gracias a la buena gestión realizada en los últimos años en materia de deuda y reforzamiento de sus marcas hoteleras, y al estricto plan de ajuste y eficiencia de costes que, junto a la contención de la inversión, le permitan mantener sus compromisos y su liderazgo en estos momentos de incertidumbre.
Los ingresos de Sol Meliá entre enero y diciembre pasados se elevaron a 1.279 millones de euros, un 5,3% menos que en el ejercicio anterior, logrando un beneficio neto de 51,2 millones de euros, un 68,4% menos. El EBITDA descendió un 26,5%, hasta los 256,7 millones de euros, a la vez que el RevPAR (ingreso por habitación disponible) bajó un 3,2%.
La crisis económica global -que se intensificó en el último trimestre del año-, la ralentización vivida en España durante la temporada estival debido a la caída del mercado británico y del español explican, junto con la depreciación de la libra esterlina y el dólar, y el descenso en la capacidad aérea, gran parte de esta caída en el beneficio.
Esta situación se vio reforzada por la práctica ausencia de ingresos procedentes de la rotación de activos, ya que se contabilizaron 3,8 millones de euros derivados de la venta del hotel Tryp Los Bracos en el cuarto trimestre del año, frente a los 43,1 millones registrados en el conjunto de 2007. De hecho, descartando el efecto del tipo de cambio y la venta de activos, el EBITDA y el beneficio neto habrían limitado su descenso a un 17 y un 48,4 por ciento, respectivamente.
Confianza basada en la solidez
La compañía, fundada en 1956 por Gabriel Escarrer Juliá, mostró su confianza respecto a su capacidad para afrontar e incluso salir reforzada de la crisis, gracias al trabajo realizado en los últimos años para subrayar las fortalezas de la compañía, como son la diversificación de sus negocios, la mejor situación geográfica de sus hoteles y resorts, el alto grado de satisfacción de sus clientes, la flexibilidad en sus canales de distribución y, lo más importante, la sólida situación financiera en que se encuentra al haber logrado un nivel adecuado de endeudamiento gracias a las numerosas iniciativas adoptadas en éste sentido.
Así, en el cuarto trimestre del pasado ejercicio se renovaron al 100% las líneas de crédito de la compañía, y se pasaron varios de los préstamos a tipos fijos aprovechando el actual nivel de los tipos de interés.
Por otro lado, Sol Meliá sigue trabajando en la implementación de medidas para suavizar el impacto de los factores adversos que rodean a la compañía, que ya empezó a poner en marcha el verano pasado y que orbitan en torno a cuatro ejes prioritarios y esenciales:
- Ingresos: Potenciación de iniciativas comerciales que faciliten un incremento en los ingresos.
- Balance entre Costes / Marca: Apuesta por las acciones que potencien el valor de sus marcas manteniendo siempre los máximos estándares de calidad.
- Flujos de caja: Continuación de medidas que sostengan la solidez financiera de la compañía.
- Gestión Riesgo / Entorno: Priorización de todas aquellas actividades que favorezcan una anticipación de las tendencias del mercado para gestionar los riesgos existentes.
En el ámbito comercial cabe destacar un claro enfoque de la compañía hacia la remuneración de los distribuidores basada en resultados y alianzas estratégicas con socios; en este sentido, la hotelera mallorquina apuntó que los principales mayoristas están concentrando sus acuerdos en un reducido grupo de grandes compañías para poder gestionar mejor sus alojamientos y disponer de unas mayores comisiones de venta, una situación que beneficiará a una compañía líder como Sol Meliá.
En la búsqueda de una mayor eficacia y “customización” para las acciones comerciales, Sol Meliá ha avanzado considerablemente en la gestión de clientes mediante el programa de CRM ( Customer Relationship Management), a partir de una base inicial de datos de 4 millones de clientes.
Eficiencia de costes y optimización de inversiones
Sol Meliá ha implementado un Programa de Eficiencia de Costes que incluye una adaptación de sus unidades de negocio y oficinas centrales a la actual situación, y con el que espera ahorrar hasta 35.6 millones de euros a lo largo del ejercicio.
Entre las medidas adoptadas cabe destacar la renegociación de los servicios de terceros, el refuerzo de aquellos estándares de marca que permitan un óptimo control de costes sin afectar a la experiencia de los clientes en sus establecimientos, y la gestión de hoteles de temporada desde una óptica de eficiencia y generación de masa crítica.
Por su parte, las unidades de negocio de Sol Meliá que complementan a la hotelera, como son Sol Meliá Vacation Club y los desarrollos de ocio residencial, están también adaptando su gestión y estructura a la actual situación internacional a través de una mayor sinergia con el negocio hotelero.
En cuanto a la inversión prevista, ésta se limitará a lo largo de 2009 a una cifra por debajo de los 100 millones de euros, destinados netamente al mantenimiento de los productos y marcas de la hotelera, de forma que no impliquen un apalancamiento para la compañía.
Esta filosofía viene a profundizar el modelo de crecimiento que Sol Meliá ha aplicado mayoritariamente en los últimos tiempos. De hecho, la hotelera firmó la incorporación en 2008 de un total de 13 nuevos establecimientos, que suponen 4.635 habitaciones, de las que el 82% están en régimen de gestión o franquicia, y el 18% restante en alquiler. Y este modelo ha continuado en lo que va de 2009, tras haber firmado en lo que va de año tres acuerdos para sumar establecimientos en España, Portugal e Isla Margarita, que representarán algo más de 1.000 habitaciones.
Siguiendo también esa línea de actuación, la compañía ha decidido ralentizar el ritmo de algunos proyectos que ya están en marcha y que implican un destacado nivel de inversión, como son la fase inicial del complejo hotelero de 280 habitaciones que está realizando en Salvador de Bahía (Brasil) y el proyecto de un resort Meliá y un resort Paradisus en Playa del Carmen (México), ambos complementados con unidades de Sol Meliá Vacation Club.