España: Barcelona, capital de las vacaciones en el mar
España. A Barcelona se puede ir en coche, en tren, en avión...y también en barco. De hecho, esta última es la forma de visitar la ciudad que más está creciendo en los últimos años. Es el boom de los cruceros. La capital catalana se ha convertido en el primer puerto de cruceros del Mediterráneo y de Europa y el cuarto a escala mundial, tan sólo superado por tres del Caribe (Miami, Evergaldes y Canaveral).
En el primer semestre del año, el puerto de Barcelona ha recibido ya a más de un millón de cruceristas, con un incremento del 11% respecto al mismo periodo del año anterior. En total, 355 barcos han hecho escala o han sido el punto de inicio o final de un crucero. De hecho, las tres embarcaciones más grandes que navegan por el Mediterráneo tienen a la capital catalana como puerto base. La llegada de cruceristas ha ido creciendo muy por encima de la de turistas, que cayó a partir de 2008, y que este año se empieza a recuperar.
En todo el 2010, Barcelona recibió a 2,3 millones de pasajeros. Esto significa un empuje económico para la ciudad aunque también provoca algunas molestias en los barrios más cercanos al puerto, por los que se suelen distribuir todos los turistas. No faltan el recorrido por las Ramblas, el paseo de Gràcia o comer en locales de la playa o el puerto.
Hay que tener en cuenta que Barcelona es la ciudad española que más turistas internacionales recibe (algo menos de cinco millones al año) y la 16 del mundo, por delante de Madrid, que ocupa la posición 30, según un estudio de Euromonitor International. Si se tiene en cuenta a los turistas nacionales, se llega a los 18 millones, algo por debajo de Madrid, según un informe del Plan Estratégico de Turismo 2015 de Barcelona.
Entre los puertos europeos con más cruceristas sólo el de Palma de Mallorca acompaña al de Barcelona entre los 10 primeros, situándose en cuarta posición, con 1,3 millones en 2010. Entre ambos, se sitúan el de Civitavecchia (Roma) y el de Venecia. Málaga es otro destino importante, aunque en este caso sólo como puerto de escala, y no como base estable, lo que supone un menor impacto económico.
Un turismo en auge
Los pasajeros de cruceros se han duplicado en la última década en todo el mundo. Las principales compañías transportaron en 2010 a 15 millones de personas, un récord absoluto, de las que el 74% procedían de Estados Unidos y Canadá.
Pese a ello, Europa es un mercado emergente en este tipo de turismo. Británicos y alemanes son los viajeros que más se han lanzado a esta tipología, mientras que los españoles están en cuarta posición, aunque son de los que más crecen. Según los datos de la European Cruise Council, en 2009 hubo 587.000 españoles que se fueron de crucero, un 18% más que un año antes, y en 2010 la cifra alcanzó los 645.000, con otro 11% de incremento.