España califica de hostil expropiación de YPF y promete medidas contundentes
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España condenó el lunes la decisión del gobierno de Cristina Fernández de expropiar YPF, filial de la petrolera REPSOL, a debate en el Senado desde este martes, y advirtió que "rompe el clima de cordialidad y amistad que tradicionalmente ha presidido las relaciones" bilaterales. El paso de Buenos Aires, advirtió un portavoz de la Unión Europea, “será una señal muy negativa para los inversores, nacionales e internacionales, y podría dañar seriamente el ambiente de negocios en Argentina”.
Tras una reunión del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, con los ministros de Industria, José Manuel Soria, y Exteriores, José Manuel García-Margallo, para estudiar las medidas a tomar, éste último declaró a la prensa que el ejecutivo "condena" la decisión, que "rompe el clima de cordialidad y amistad que tradicionalmente ha presidido las relaciones" bilaterales.
García-Margallo dijo que "el Gobierno de España actuará en consecuencia y desde esta misma tarde está trabajando en medidas claras y contundentes que serán dadas a conocer a lo largo de los próximos días", tras consultas con sus aliados de la Unión Europea.
Soria, por su parte, calificó la decisión tomada por la presidenta argentina de "hostil" y "discriminatoria" y dijo que rompe un acuerdo verbal alcanzado el 28 febrero entre los gobiernos de ambos países, en el que se comprometieron a solucionar los diferendos sobre YPF "por la vía del diálogo y la negociación".
Expropiar a YPF
“Declárese de interés público la empresa Repsol-YPF para lograr el autoabastecimiento de hidrocarburos (...) A los efectos legales se declara de utilidad pública y sujeto a expropiación el 51% del patrimonio de la sociedad”, señala el proyecto de ley enviado por la Presidencia de Argentina al Congreso, leído en público y transmitido por cadena nacional con la presencia de la mandataria.
Poco después del anuncio, según reportes de prensa, la Bolsa de Buenos Aires suspendió la cotización de YPF, participada en un 57,43% por Repsol, y funcionarios argentinos se presentaron en la sede de la petrolera y expulsaron a sus ejecutivos.
La iniciativa de la presidencia argentina fija en 51% el control del Estado Federal y establece que “el 49% restante de las acciones se distribuirá entre las provincias productoras de petróleo” de hidrocarburos.
En ese sentido, define que el Tribunal de Tasaciones de la Nación será el organismo que ponga el precio que se pagará a los accionistas.
“No vamos a hacer una estatización. Vamos a hacer una recuperación. La empresa seguirá funcionando como una sociedad anónima, con directores profesionales”, dijo Cristina Fernández de Kirchner tras el anuncio.
El proyecto de expropiación será analizado por el Senado desde este martes, informó la agencia Télam.
Reaccionan España y la Unión Europea
También casi de inmediato el presidente Mariano Rajoy prometió una “respuesta adecuada” y declaró que “allí donde haya una empresa española, allí estará el Gobierno defendiendo como propios sus intereses”, mientras se suspendían de cotización las acciones de la filial argentina de Repsol en la Bolsa de Nueva York, tras caer hasta en 18%.
El portavoz de Comercio de la Unión Europea, John Clancy, advirtió que “una toma de control forzada por parte del Gobierno argentino será una señal muy negativa para los inversores, nacionales e internacionales, y podría dañar seriamente el ambiente de negocios en Argentina”.
Clancy expresó el deseo de la Comisión Europea de que las diferencias entre el Gobierno argentino y Repsol YPF puedan ser limadas a través de una solución común que satisfaga a ambas partes.
“El Gobierno tiene que decidir la respuesta que tiene que dar, pero no me cabe la menor duda que será la respuesta más adecuada para la defensa de los intereses nacionales y de los intereses españoles y la respuesta suficiente y completa para defender el interés de las empresas españolas en Argentina”, dijo por su parte María Dolores de Cospedal, secretaria general del gobernante Partido Popular (PP), en rueda de prensa.
Mala señal al mercado
Fuentes de Morgan Stanley advirtieron en un reporte a clientes que “el conflicto del petróleo es simplemente un aspecto” de la posible “radicalización de la política” del Gobierno argentino, que ha estatizado empresas como Aerolíneas Argentinas, los fondos privados de pensiones y la mayor distribuidora de aguas local.
La consultora Capital Economics, con sede en Londres, apreció el paso dado por la Casa Rosada “como una negativa perspectiva (ya pobre) para la inversión de largo plazo y creemos que podría esparcir una retirada parcial de inversores extranjeros de otros sectores”.
Fuentes de la UE explicaron que aunque con el Tratado de Lisboa (2009) la Comisión Europea adquirió en principio competencias sobre las inversiones comunitarias en países terceros, todavía no hay instrumentos legales. El marco jurídico aplicable en este caso es el tratado de protección de la inversión bilateral (BIT) entre España y Argentina.
En cuanto al acuerdo marco de comercio y cooperación económica de 1991 entre la Comunidad Económica Europea y Argentina, éste permite la cooperación y acciones conjuntas pero no otorga a la UE la posibilidad de emprender acciones contra el país sudamericano en asuntos comerciales o relacionados con las inversiones.
Clave para la economía argentina
Repsol-YPF es el mayor productor local de hidrocarburos y líder del mercado de combustibles, con el 54% de la refinación en Argentina. Es, además, el primer contribuyente al fisco argentino, y uno de los principales empleadores, con una plantilla de 13.500 trabajadores y más de 30 mil empleos indirectos.
El gobierno de Buenos Aires ha cuestionado la gestión de Repsol-YPF y alega que la empresa baja año tras año su producción de gas y petróleo. Según fuentes oficiales del país sudamericano, fue necesario importar combustibles por unos 9.300 millones de dólares en 2011.
Las autoridades afirman que la bajada de producción se debe a falta de inversión, aunque YPF sostiene que en 2011 realizó inversiones récord por más de 3 mil millones de dólares, 50% más que en 2010, y pagó impuestos récord por 28.000 millones de pesos (unos 6.363 millones de dólares).
En 2011, YPF produjo 100 millones de barriles de petróleo, 6,5 % menos que en 2010, y 441.000 millones de pies cúbicos de gas natural (-10,1 %).
Desde que Repsol tomó el control de YPF en 1999, la filial argentina ha cerrado sus balances en positivo, con ganancias que en algunos ejercicios equivalieron a casi la mitad de los beneficios mundiales del grupo español.
En las últimas semanas, con la ofensiva del gobierno argentino, la empresa perdió más de una decena de licencias en seis de las diez provincias petroleras del país.
Actualmente, YPF, fundada en 1922 y privatizada por el gobierno de Carlos Ménem en la década de 1990, está participada en poco más de 57% por Repsol y en 25% por el grupo argentino Petersen. El Estado argentino mantiene una participación de sólo el 0,02%, pero tiene capacidad para pronunciarse sobre cuestiones estratégicas.