Estados Unidos: Limitan interacción de entrenadores con orcas durante espectáculos tras tragedia en SeaWorld Orlando
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Es uno de los espectáculos que más público atrae a los parques de diversiones de SeaWorld, especialmente al de Orlando, Florida. Es el show de las ballenas asesinas, a las que muchos llaman simplemente Shamu, aunque tienen nombres diferentes. Ver esas gigantescas orcas saltar por el aire, lanzar chorros de agua al público y hacer gestos tan tiernos que no parecen propios de un animal tan colosal, ha enamorado a millones de visitantes a través de los años. Pero la historia cambió en febrero de este año.
El 24 de febrero de este año, ante los ojos de otros entrenadores y de público que visitaba SeaWorld en Orlando, Dawn Brancheau, una de las más experimentadas entrenadoras del parque, murió como consecuencia de los traumas que le causó Tilikum, la ballena asesina más grande del parque. Tras la trágica muerte de la entrenadora hubo cambios en los espectáculos, que no se si sabía si eran temporales o permanentes. Entre ellos el más notorio era la tímida interacción de los entrenadores con las ballenas y que se prohibió la práctica de nadar junto a ellos.
A raíz de la tragedia, las investigaciones no se han detenido. Ahora se dio a conocer la realizada por la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional del Departamento de Trabajo Federal (OSHA en inglés) que afirma que SeaWorld de Orlando, Florida, cometió tres violaciones de la seguridad de sus empleados. La multa recomendada para la empresa es de $75,000 pero tiene 15 días para solicitar una vista y discutir o refutar los hallazgos.
De todo este lamentable hecho, algo parece ser definitivo: Al menos con Tilikum no habrá interacción ya que OSHA recomendó evitar el contacto con el animal del que no hay dudas que es peligroso. Con las ballenas más pequeñas el personal podrá interactuar pero aparentemente nada será como antes, pues tendrán que observarse ciertas medidas incluyendo posibles barreras físicas entre unos y otros. Como todavía la investigación continúa y SeaWorld tiene espacio y tiempo para contestarla, habrá que esperar para saber cuáles cambios son permanentes o no.
Según indicó en un comunicado Cindy Coe, administradora regional de OSHA en Atlanta, Georgia, “SeaWorld ha reconocido el riesgo de permitir a los entrenadores interactuar con estos animales potencialmente peligrosos, pero todavía requiere a los empleados estar dentro de las paredes de las piscinas y en lugares sujetos a la conducta peligrosa de esta especie”.
Además de la muerte de Brancheau, la investigación de OSHA reveló que los entrenadores de SeaWorld tienen un extenso historial de incidentes peligrosos que involucran a las ballenas asesinas, incluyendo algunos en su parque de Orlando. Sin embargo, de acuerdo a la agencia federal, se ha fallado en hacer cambios que mejoren la seguridad de los empleados.
“Los patronos están obligados a evaluar los riesgos potenciales para la seguridad de sus empleados y a tomar acciones para mitigarlos”, dijo Les Grove, director de OSHA en Tampa, Florida.
La reacción de SeaWorld no se hizo esperar. Refutó ante los miles de seguidores de su blog las alegaciones de OSHA y destacó que esos hallazgos son infundados y muestran desconocimiento del cuidado de esta especie animal. Dijo además que contestará el informe de la agencia.
“La seguridad de nuestros huéspedes y empleados, así como el bienestar de los animales son valores fundamentals para SeaWorld, y aspectos que no comprometemos”, dijo la empresa. Añadió que los hallazgos de sus investigaciones, en las que participó un comité independiente, contrastan con los de OSHA, y que su programa de trabajo con las ballenas asesinas ha sido un modelo para el mundo.
El informe surgió en medio de las declaraciones de una ex empleada de seguridad del parque, quien destacó en el programa Good Morning America que SeaWorld no tomó acciones suficientes para mantener a sus empleados seguros de la ballena Tilikum, y que la empresa pone en riesgo a sus entrenadores.
Ahora resta esperar, pues el tema parece no tener fin. Mientras tanto, los visitantes a los parques podrán seguir viendo Believe, un hermoso espectáculo de música y luces, donde siguen siendo protagonistas entrenadores y ballenas, pero aún algo distanciados.