Estados Unidos: Marea Negra por derrame petrolero podría entrar en la corriente principal del Golfo
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-Científicos insisten en la amenaza adicional que representan los huracanes
Estados Unidos. La marea negra de petróleo sigue avanzando y está a unos 30 kilómetros de la corriente principal del Golfo de México, lo cual aumenta el riesgo de que sea absorbida y expandida aceleradamente por ese flujo marino y llegue a las costas de la Florida y otros puntos, informó la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de este país (NOAA, por sus siglas en inglés).
Según los modelos más recientes de la NOAA, el vertido está a unos 32 kilómetros de la corriente principal del Golfo. Incluso, nuevas imágenes de satélite de la NASA muestran que una parte de la mancha negra puede haber comenzado ya a ser absorbida por la fuerte corriente del Golfo, lo que resultaría en una amenaza directa para, entre otros, el frágil ecosistema de los cayos de Florida, señaló Efe.
Las predicciones de la NOAA indican que en los próximos tres días el vertido de crudo "puede estar ya entrando en la corriente del Golfo", aunque todavía existe "incertidumbre" y todo dependerá de la dirección de los vientos, según Daniel Suman, profesor de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Miami (UM).
Si los vientos del sur continúan soplando, entonces el sur de Florida se salvará, pero si soplan de este a oeste o de norte a sur, la mancha negra de petróleo resultará arrastrada finalmente por la corriente. De cumplirse los modelos, la mancha negra de petróleo "podría, incorporada a la corriente, llegar en una semana a los cayos del sur de Florida", advirtió.
No sólo afectaría al "santuario marino y arrecife de coral de los cayos (extremo sur del estado)", sino que el vertido, en forma de chapapote, causará graves daños en los manglares del condado de Miami-Dade, el parque nacional de los Everglades y hasta las playas de Miami, en el Atlántico, alertó.
La "gran incógnita", apuntó, es la que plantean las capas de petróleo localizadas a gran profundidad y la posibilidad de que sean arrastradas por la corriente del Golfo, aunque todavía es pronto para "predecir la magnitud del impacto en Florida".
Actualmente, unos 61 kilómetros de barreras flotantes contra la mancha negra de petróleo se extienden a lo largo de la costa oeste de Florida, en los condados de Bay, Escambia, Okaloosa, Santa Rosa y Walton.
La amenaza de los huracanes
Felipe Adrián Vázquez Gálvez, coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México, explicó a Milenio que los ciclones y las turbulencias pueden tener un impacto negativo y dispersar los contaminantes tóxicos por el derrame petrolero.
“Esperamos que la entrada de huracanes al Golfo de México va a generar, por lo menos, dos efectos muy negativos, uno de ellos es la dispersión de la mancha (de petróleo) en un área muy grande y segundo, dificultará todas las operaciones de control”, explicó.
En México se registrarán 30 huracanes a lo largo del año, cinco de los cuales tendrán las más altas categorías, por lo que no se descarta que se presenten inundaciones graves y devastación de zonas ecológicas y patrimoniales.
De acuerdo con Vázquez Gálvez, 15 de los huracanes entrarán por el Atlántico y cuatro de ellos tendrán la categoría 4 y 5; en tanto los 15 restantes llegarán por el Pacífico y sólo uno se considera de alta peligrosidad.
“Este año en particular en el Atlántico hay una preocupación de que la gran cantidad de energía que tiene en este momento nos dé huracanes de mayor intensidad en el Atlántico que el Pacífico.
El meteorólogo precisó que aunque en este año no habrá un mayor número de ciclones o tormentas tropicales, la tendencia que se observa es que los huracanes cada vez son de mayor intensidad.
Por su parte, Antonio Dávila Capiterucho, gerente de Protección a la Infraestructura y Atención a Emergencia de la Comisión Nacional del Agua, explicó que los huracanes de alta intensidad podrían provocar inundaciones como las ocurridas en Tabasco hace dos años.
“Ninguna ciudad que esté pegada al Golfo de México, hablamos desde Quintana Roo hasta Tamaulipas, está exenta de tener alguna inundación grave”, advirtió.