Freddy Egüez, Presidente Ejecutivo de la Cámara de Turismo de Pichincha y Secretario Ejecutivo de la Federación Nacional de Cámaras de Turismo de Ecuador
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En los últimos años, Ecuador ha tenido éxito en la cooperación entre los sectores público y privado en el desarrollo del turismo, un esfuerzo que ha hecho hincapié en la capacitación de los recursos humanos y la certificación de los profesionales. Es un complemento vital para la diversidad de experiencias y paisajes que ofrece al turista el pequeño país sudamericano, que promociona las regiones Galápagos, Costa, Andes y Amazonía, y tiene joyas patrimoniales en ciudades como Quito y Cuenca
¿Cómo funciona la Cámara? ¿Qué puntos de contacto tiene con la labor que realiza el Ministerio de Turismo en Ecuador?
-Primero, quiero felicitar al Grupo Excelencias, al que pertenece el periódico Caribbean News Digital. Sé que llegaron recientemente al número 100 de la Revista Excelencias Turísticas del Caribe y las Américas. Es un hito muy importante en la rama editorial.
En cuanto a la pregunta, la Cámara, y las cámaras de turismo en general, son todavía instituciones muy jóvenes, si comparamos con otras cámaras como las de Industria o Comercio, que son instituciones centenarias. Nuestras cámaras de turismo están cursando su décimo sexto aniversario. Son instituciones gremiales, privadas, que no reciben recursos del Estado. Estamos para atender las necesidades de nuestros socios, agrupamos a todas las actividades turísticas: la de alojamiento en todas sus formas, transporte turístico y aéreo animación y entretenimiento, operación turística y restaurantes . Esto nos da una base de 11 mil miembros a nivel nacional.
Como somos una cámara especializada en turismo, nos hemos convertido desde el principio de nuestra actividad en la contraparte del sector público. Siempre, a lo largo de estos años, hemos tenido las mejores relaciones. El sector público es el ente rector de la actividad turística, está orientado a facilitar y normar la actividad turística, y el empresario privado es el que finalmente empaqueta los productos turísticos y vende al consumidor que en este caso es tanto el turista nacional como el extranjero.
¿Cómo surgió la Cámara?
-Existimos por mandato de la Ley de Cámaras de turismo y su Federación Nacional que se expidió en 1995 y que nos dio vida jurídica. Como Cámara de Turismo estamos también en dos organismos importantes de representación nacional: el Consejo Nacional de Aviación Civil, a donde llevamos la voz del sector , y en el Consejo de Promoción Turística del Ecuador, que es una entidad encargada de la promoción turística del país tanto dentro como fuera de fronteras.
¿Cuántas empresas están asociadas a la Cámara de Turismo de Pichincha en este momento?
-La de Pichincha es la Cámara de Turismo más grande y consolidada del país. Actualmente contamos con 2.500 socios de estos cinco sectores que mencioné anteriormente.
¿Qué beneficios obtienen los afiliados?
-Tienen una serie de beneficios, entre ellos los relacionados con la capacitación. Desde hace diez años, la Cámara tiene una escuela de capacitación, CAPACITUR. Hemos graduado ya a más de 20 mil trabajadores en estos años. Hemos hecho centenares de cursos y seminarios orientados a mejorar los recursos humanos. Es uno de los servicios más importantes que brinda la Cámara a los miembros.
También hemos sido líderes en la aplicación de un proyecto, que hicimos con la cooperación financiera del Banco Interamericano de Desarrollo, para establecer en Ecuador un Sistema de Certificación por Competencias Laborales; es decir, certificar de manera independiente las habilidades que tienen los trabajadores. Esto no se contrapone a los estudios de formación profesional que la persona puede tener en institutos o universidades; esto es un reconocimiento de las habilidades de cada empleado. Es una certificación reconocida por el Estado, que garantiza que esa persona sabe desempeñar una función determinada.
Este sistema de certificación es el único de su tipo en Ecuador, y según las noticias que tenemos existen sólo tres en Sudamérica: en Brasil, Argentina y Ecuador. Hemos constituido un organismo llamado Qualitur, encargado de estas certificaciones.
Hay que destacar que el gobierno nacional, a través del Código de la Producción, expedido en diciembre de 2010, estableció que la capacitación de los trabajadores en general, en todas las esferas, debe orientarse en el marco de las competencias laborales… Finalmente, en marzo de 2011, el presidente de la República expidió un decreto ejecutivo creando la Secretaría Técnica de Capacitación, que también tiene una orientación para que la capacitación de los trabajadores se haga con base en competencias laborales. Actualmente, el sector turístico es el único que cuenta con 40 normas distintas para certificar profesionales. Esto ha ayudado muchísimo a elevar la calidad de los servicios.
¿Cómo se están comportando el turismo receptivo y el interno en Ecuador?
-Ambos son muy importantes. El receptivo porque ayuda a mejorar la balanza de pagos del país al ingresar divisas desde afuera, mientras que el interno redistribuye los recursos.
El turismo receptivo ha tenido una tendencia constante al crecimiento en los últimos años. En cuanto a 2011, hasta septiembre, hemos crecido 7,5% con respecto al mismo período de 2010, un poco por encima de la media mundial. Ecuador tiene una serie de ventajas, tanto naturales como competitivas, que le hacen ser uno de los destinos de mayor proyección en Latinoamérica. Tenemos un país pequeño, con todos los climas, con diversidad de regiones, con una conectividad aérea y terrestre muy importante. En los últimos años la administración del presidente Correa ha hecho un esfuerzo nunca antes realizado para tener vías de comunicación terrestres de primer orden, que alcanzan los 3.500 km. Estamos en la mitad del mundo. Tenemos cuatro regiones debidamente diferenciadas: Galápagos, Costa, los Andes y la Amazonía. En 30 minutos de vuelo se puede pasar del trópico o de la Amazonía a las nieves perpetuas.
¿Desea señalar algo para concluir?
-Quisiera destacar la importancia de la cooperación público-privada. No puede haber una actividad aislada en el turismo. El Estado dicta las pautas, pero los empresarios aseguran el trabajo para recibir al turista. Esto nos obliga a tener una coordinación muy estrecha. Es algo que ha funcionado en Ecuador y que seguimos trabajando para que se fortaleza aun más. Ambos sectores estamos centrados en que se vaya consolidando una política de Estado favorable a la actividad turística: es decir, que todos los organismos públicos y privados comprendan la importancia del turismo como actividad económica, que en el futuro podría reemplazar a otras actividades, como la extracción de petróleo. Hoy hay muchos países en el mundo donde el turismo es la primera actividad económica, tanto en América Latina y el Caribe como en Europa. Ecuador no puede ser una excepción.