Grupo Globalia sigue reordenando sus activos no estratégicos
Este verano, Globalia se desprendió de Pepecar, su marca de alquiler de coches low cost que fue adquirida por Ibericar (participada por Mapfre y la empresa portuguesa Salvador Caetano), y ahora ha corroborado que venderá el 90% de su participación en Pepephone a Javier Hidalgo, que ya posee un 10% de esa empresa y se convertirá por tanto en su único propietario.
Está claro que el grupo español ha decidido reordenar sus activos no estratégicos, echando incluso a un lado los que ya no le interesan para dar mayor impulso a su holding turístico, según consideran varios medios de prensa especializados.
Aunque esta última no parece ser la intención con la operadora móvil Pepephone, que quedará en manos del hijo del presidente de Globalia, quien además es el fundador de este negocio en particular y luce tener interesantes planes con el mismo.
Según refiere El Economista, el objetivo de este traspaso es que Javier Hidalgo pueda llevar a delante el proyecto de convertir a la OMV en una compañía de referencia dentro del sector en los próximos 4 o 5 años.
Durante las últimas semanas, él ha convencido a diversos grupos de inversores para que le acompañen en una nueva etapa empresarial en PepeMobile (denominación oficial de la sociedad dueña de PepePhone).
Y es que PepePhone ha devenido en los últimos años en uno de los operadores virtuales más exitosos del mercado español. Entre sus señas de identidad no sólo destacan los bajos precios de las llamadas sino también la solvencia de su atención al cliente, donde todas las rebajas y ventajas comerciales se aplican automáticamente a la totalidad de los usuarios, sin que éstos tengan que solicitarlo.
Por ello, a pesar de su reducido tamaño, Pepephone lidera la captación de clientes a través de portabilidades en el mercado de las OMV.
Además, la compañía posee una cartera de clientes formada por más de un 80% de líneas de contrato, cuando la media de esta modalidad de pago se sitúa en torno al 40% entre las virtuales y en el 60% en el caso de las grandes compañías. Esas son fortalezas que Javier Hidalgo conoce y al parecer quiere aprovechar al máximo.