México: Ciudad de México abrió la pasada semana su primera playa artificial
México. Los veraneantes de Ciudad de México acudieron la pasada semana a la primera playa artificial inaugurada en la metrópoli, donde sólo podrán disfrutar de dos horas de ocio y está prohibida la venta de alcohol. Instalada en la Villa Olímpica que acogió a los atletas que participaron a las Olimpiadas de México'68, la playa tiene un área de 100 metros cuadrados de arena artificial junto a la zona verde que rodea la piscina. La capital mexicana, a 2.240 metros sobre el nivel del mar, sigue así el ejemplo de otras ciudades como Tokio o París, que crearon proyectos similares en época veraniega para el goce de los ciudadanos que no salieron de vacaciones.
Para los habitantes de la metrópoli, la playa real más cercana queda a unas cuatro horas en automóvil, en la costa pacífica de Acapulco.
La instalación principal de la playa abierta se compone de la piscina y el verde que la rodea, así como de un área de 100 metros cuadrados de arena artificial.
También hay pequeñas palmeras, sillas para tomar el sol, una zona de comidas, canchas de fútbol y voleibol, una pista de karts, piscinas inflables y un área con pequeños caballos.
En una ciudad con 18 millones de habitantes como es Ciudad de México, las cuatro playas que tiene previsto inaugurar el gobierno de la urbe no alcanzarán para satisfacer a todos, aunque a través de restricciones de uso se pretende dar la oportunidad a la mayor cantidad posible.
Cada playa tiene una capacidad aproximada de 3.000 personas, lo que ha llevado a los responsables de la primera de ellas a restringir su disfrute a un máximo de dos horas por persona, tiempo que se controla con brazaletes de colores.
Si la respuesta a la iniciativa es demasiado satisfactoria, es posible que se reduzca este tiempo a una hora, según un miembro del equipo de seguridad de la instalación abierta.
Junto a la playa inaugurada, se abrirán otros tres arenales en la capital mexicana, que permanecerán abiertos durante el verano, o hasta que la temporada de lluvias lo impida, generalmente a partir de junio.
En total, son 170 toneladas de arena las que se emplearán en esta iniciativa, que ha costado 2 millones de pesos (unos 180.000 dólares).