Máximo Bisonó, propietario y presidente de Balcones del Atlántico, República Dominicana
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La península de Samaná, en la costa oriental dominicana, ha ganado terreno en los últimos años como uno de los oasis turísticos del Caribe por su naturaleza, sus playas, atracciones como las temporadas de observación de ballenas, el buceo, su gastronomía y su creciente ambiente cosmopolita. Hace unos años, la familia Bisonó, una de las más prestigiosas empresas en el sector inmobiliario nacional, apostó por la zona y emprendió en Las Terrenas (a 245 Km. de Santo Domingo) el proyecto Balcones del Atlántico, que se beneficia con el acelerado desarrollo de carreteras y otras infraestructuras en la zona, y que gracias al alto estándar de sus unidades habitacionales y la exquisitez que pone en los detalles, resalta como una de las perlas locales por la feliz combinación de arquitectura y riqueza paisajística.
Según expertos de la industria, Balcones del Atlántico tiene condiciones para ubicarse entre los mejores centros turísticos de la región, en una muy selecta lista en la cual, según un estudio de Smith Travel Research, le acompañarían One & Only Ocean Club, en Nassau, Bahamas; The Palms Regent Hotel, en Provo, Islas Turcas y Caicos; Peter Island Resort, en Tórtola, y Little Dix Bay, en Virgin Gorda, ambos en Islas Vírgenes Británicas, y Casa Marina (Waldorf Astoria), en Key West, Florida.
¿Cómo se inició vuestra historia en Samaná?
-Integramos el grupo Bisonó, el más importante en el campo de la construcción privada en República Dominicana, a nivel habitacional básicamente. Para que se tenga una idea, hemos hecho más de cien mil unidades habitacionales en el país, y actualmente tenemos más de cinco mil unidades en construcción. Podría decir que hacemos un promedio de entre tres y seis mil unidades al año.
Nosotros llegamos a Las Terrenas, en la península de Samaná, hace unos cinco años. Había venido muchas veces anteriormente con mi suegro y con mi esposa (que era mi novia por entonces). Aprecié que es una zona espectacular, con playas y una naturaleza impresionante, una notable comunidad europea, pequeños restaurantes, pequeños bares en la playa… No tiene nada que envidiar a las mejores playas del Caribe.
Bien, comprendimos que existían aquí grandes posibilidades para ese nicho de turista internacional muy exigente, de high end, de cinco estrellas… Eso no existía por entonces en esta zona, donde lo más alto que encontrabas era de tres estrellas y todo lo que se manejaba en aquellos momentos era básicamente en régimen de todo incluido.
¿Y cómo empezaron?
-Comenzamos en 2007 con un proyecto pequeño llamado Terrazas del Atlántico. Eran apartamentos de lujo, de dos o tres habitaciones. Y tuvimos una respuesta impactante de mercado. Se nos dio la oportunidad de llegar aquí, a lo que es Balcones hoy en día: que empezó con una primera etapa de 86 unidades. Pudimos comprar terreno a ambos lados y ya es un desarrollo que tiene más de 700 metros de playa. Son playas de arenas blancas, realmente espectaculares. Una de las cosas que siempre ha atraído a los turistas a esta zona son sus playas. Y ahora existe aquí este desarrollo, Balcones. Me atrevo a decir que es el proyecto con mejor terminación de República Dominicana.
¿Cuántas personas viven actualmente en el área de Las Terrenas?
-Yo calculo que son unos 20 mil habitantes en esta zona. De ellos, seis o siete mil son extranjeros, entre franceses, españoles, norteamericanos…
Pero es también alto el índice de ocupación de Las Terrenas por dominicanos de la capital…
-Lo que pasa es que el dominicano está reencontrando Las Terrenas, al redescubrir esta zona. Recuerda que Las Terrenas estaba antes a cinco horas de la capital por carretera. Con la nueva vía ya está a dos horas de distancia solamente, y cuando muy pronto entre en funcionamiento el Boulevard de Atlántico estaremos a sólo 1:45 o 1:30… Es una carretera espectacular, sin lugar a dudas la más bonita de República Dominicana y posiblemente del Caribe. Una carretera con un sinnúmero de paisajes, desde palmas y cocoteros hasta rosales, que culmina con el Boulevard del Atlántico, que ofrece vistas impresionantes de la bahía y la parte de arriba de la península.
Todo esto, el nuevo aeropuerto de El Catey y todas las infraestructuras que se han estado implementando en Las Terrenas, como el nuevo acueducto y la nueva planta de aguas residuales, son cosas muy importantes para tener proyectos como el nuestro. Sin todas esas infraestructuras nuestro proyecto no existiría.
Las Terrenas se ha convertido en algo así como un referente de Samaná…
-Samaná es la provincia y la capital de la provincia es Santa Bárbara de Samaná. Samaná tiene proyectos muy bonitos, como el de Puerto Bahía, un proyecto necesario para la zona y con una marina excelente. Las Terrenas está en la zona norte de la peninsula, que tiene la gran ventaja de sus playas y la gran comunidad europea, que se van fusionando con ese sabor caribeño, algo que está produciendo una gastronomía espectacular; sin dudas, la mejor gastronomía de República Dominicana.
Quizá esa es otra razón para que no sólo dominicanos, sino también venezolanos, brasileños, colombianos y empresarios de otros países estén llegando a invertir en la región…
-Yo puedo decir que el 80% de nuestros inversionistas son dominicanos. Sin embargo, últimamente han comenzado a llegar muchos norteamericanos, de Nueva York, de Boston, de Pensilvania, Chicago, Michigan… Tenemos hoy canadienses de Toronto, de Montreal, de Ontario… Tenemos venezolanos, colombianos, paraguayos… Yo siempre he dicho que lo que más me gusta de este sitio es la diversidad de gentes y culturas. Esa circunstancia crea un ambiente fenomenal.
Están trabajando en una segunda etapa de Balcones del Atlántico. ¿Qué características va a tener que la diferencien de la primera?
-La primera etapa fue de 86 unidades, básicamente apartamentos de dos y tres habitaciones, con pent-house de dos y tres habitaciones. La diferencia en la segunda etapa es que hemos querido sacar productos diferentes: aparte de los apartamentos de dos y tres habitaciones que siempre se van a mantener dentro de nuestro portafolio, quisimos hacer estudios de una sola habitación. Es un producto para una familia joven, para una persona retirada, para recién casados, honey mooners. Es un producto que realmente era necesario. Otro producto que concebimos, y que ha sido un éxito, son los town houses, que se puede decir es la propiedad Premium de nuestro desarrollo. Son propiedades que están a 60 metros del mar. Y están nuestras villas, nuestra nave insignia: son cinco solamente en las primeras dos etapas, no sé cuántas serán en el futuro pero no creo que pasen de 15 villas. Es el producto más selecto. Ha tenido muy buena aceptación. Hasta fecha de fines de abril de 2011, teníamos vendido un 73% de la segunda etapa. Ya hemos comenzado a entregar town houses.
¿Qué precio tiene el metro cuadrado?
-Aquí el precio de la unidad depende del sitio en que se encuentre, pero el metro cuadrado de nosotros anda entre los 2.200 dólares a 2.800 dólares. Como grupo, siempre hemos apostado por poner precios reales. No creemos en eso de poner primeramente precios por las nubes y luego ofrecer “grandes descuentos”…
¿Cómo ha evolucionado el tema de los precios desde que comenzaron con la primera fase?
-Cuando comenzamos con la primera fase no existían muchas cosas que ahora existen. El club de playa era un “quiosquito”, una enramada. Hoy todo tiene otro giro, fíjate en el restaurante que tenemos, en la cava… Es otro estilo, y con ello hemos ido marcando la diferencia. Ahora, el precio lo va marcando el mercado.
En cuanto al crecimiento inmobiliario en la zona, ¿cómo se va a regular para que no se genere una superpoblación o sobre-urbanización?
-Esta es una zona muy diferente de otras zonas de República Dominicana como Punta Cana, Bávaro, Juan Dolio, con construcciones de edificios con varios niveles… Aquí hay un número de peatonales, que permiten al turista disfrutar realmente de la playa. No es algo que improvisamos, es un estándar que se ve en lugares como Niza, Cannes, en la Costa Azul… Río de Janeiro, Los Ángeles…
¿Cómo están preparadas este tipo de construcciones para fenómenos naturales como los huracanes?
-La construcción es de hormigón armado en su totalidad. Trabajamos con moldes. Los cristales que usamos son de doble vidrio y soportan vientos de más de 200 kilómetros por hora. Son construcciones muy seguras. Y hay algo muy importante en esta zona: solamente ha entrado un solo huracán, pues está protegida por las montañas, de un lado, y del otro por la punta de la península.
Nota:
Balcones del Atlántico dispone en su primera etapa (220 millones de dólares) de 86 unidades entre villas, pent-house y town-house, mientras que la segunda consiste en 92 apartamentos de una, dos y tres habitaciones, pent-house y villas. Igualmente, cuenta con cuatro piscinas infinity, áreas de juegos para los niños, club de playa, espacio de recreación, club de propietarios, bares, restaurantes de playas, cancha de beisbol playero, gimnasio, áreas para montar bicicleta, recorridos a caballo, cancha de tenis, plaza comercial, helipuerto y otras facilidades.