Mónica Mieles, responsable de Ventas y Operaciones de la Hostería-Hacienda Pinsaqui, Ecuador
A sólo dos horas de Quito, capital de Ecuador, en el corazón de Imbabura, la "Provincia de los Lagos", la tranquila hostería-hacienda Pinsaqui invita a ser parte de su magia y su historia, en la que hay pasajes como la estancia de Simón Bolívar durante sus expediciones militares, a lo que se unen el hermoso paisaje de los alrededores y la cercanía lo mismo a pueblos coloniales que a atractivos sitios naturales. Sobre ella nos habló la señora Mieles.
¿Dónde está localizada la hostería?
-La hostería se encuentra en el norte de Ecuador, en la Panamericana Norte km. 5, a unos diez minutos de la ciudad de Otavalo, a dos horas de Quito.
¿Podría hablarnos de la historia de la hacienda?
-Su construcción data del siglo XVIII, más o menos del año 1790. La casa fue mucho más grande, pero se reconstruyó tras la erupción del volcán Imbabura en 1867, que destruyó una buena parte.
¿A qué se dedicaba la hacienda en sus inicios?
-La hacienda ha sido ganadera y lechera, y también hemos sembrado y cosechado todos los tipos de maíz: morocho, morochillo… No siempre fue así, pues durante la colonia había una fábrica donde los indígenas producían “balletas” y otros textiles. Posteriormente, al ser exportados a Estados Unidos en el siglo XVIII obtuvieron gran prestigio internacional.
¿Los propietarios actuales son herederos de las personas que vivían aquí en el siglo XVIII?
-No podría asegurar si desde el siglo XVIII, pero el dueño actual, Pedro Freile Larrea, quien heredó de su madre, es la sexta generación.
¿Desde cuándo se dedica la hacienda a la hostelería?
-Hace 16 años. En la casa quedó sólo el dueño actual luego de una enfermedad y de que los hijos se fueran a estudiar y otros al exterior. De cierta forma, la casa estaba destruyéndose. Entonces la familia decidió hacer una hostería.
¿Se mantiene algún mobiliario de la hacienda original?
-Sí, intentamos mantener una parte de los muebles originales, al igual que la casa, que tiene paredes de adobe que siempre requieren mantenimiento.
¿Cuántas habitaciones tienen?
-Tenemos 31 entre simples, dobles, triples y familiares.
¿Y los precios?
-Para dos personas 139 dólares, con impuestos incluidos y desayuno americano incluidos.
¿Cuál es la principal característica de la hacienda?
-La tranquilidad y la historia. Aquí se hospedó Simón Bolívar durante sus expediciones militares entre Colombia y Ecuador y, más adelante, en tiempos de la Gran Colombia, se firmó el Tratado de Pinsaqui, entre los dos países.
Su ubicación permite el acceso a los lagos San Pablo, Cuicocha y Mojanda; a la ciudad colonial de Ibarra y a los pequeños poblados de sus alrededores. Hay paseos a caballo y en bicicleta que llevan por variadas rutas.
¿Y en cuanto a la gastronomía?
-Tratamos de mantener una oferta con la gastronomía típica de la región y en ese sentido tenemos algunos buenos platos.
¿Cuántas personas trabajan aquí?
-En total somos 30 personas y todos, desde el chico de mantenimiento hasta el dueño, somos como una gran familia.
Para una persona que quiera visitar Ecuador, ¿la hacienda es un lugar de paso, tiene algún atractivo especial?
-En primer lugar es una hacienda típica de las que ya no existen. Ya le hablé de la historia. En los jardines hay árboles con más de 200 años. Estamos cerca de lugares turísticos como Otavalo, donde hay un mercado muy conocido. Las personas que van al Norte desde Quito pasan por aquí. También pasan por aquí muchos turistas colombianos en camino a Guayaquil.