St. Maarten: Renovación en puerto de este país permitió el arribo de un 10 por ciento más de cruceros en 2010
St. Maarten. Luego de una completa renovación, que incluyó un aumento de capacidad para que pudieran atracar varios barcos al mismo tiempo, el puerto de cruceros de esta isla ha visto revertidas esas inversiones en beneficios. Cerró el pasado año con un crecimiento del 10% en arribos de cruceros y del 24,5% en la cantidad de turistas recibidos mediante esta modalidad, tras sumar en total 1,5 millones de pasajeros atendidos en sus instalaciones.
El saldo positivo también se vio reflejado en otros sectores de la industria de la hospitalidad, la ocupación subió 7% en los hoteles y 14% en el sistema de tiempo compartido, según una información de la Oficina de Turismo de St. Maarten que difunde el portal argentino Mensajeroweb.
"Los números nos dejan muy optimistas y orgullosos de St. Maarten como un todo", explica en la referida nota Regina LaBega, directora de Turismo del St. Maarten Tourist Bureau. "Esperamos que sea resultado de la recuperación económica después de la recesión y esperamos más impactos positivos para el crecimiento de la isla", concluyó.
St. Maarten es la isla más pequeña del mundo y está dividida entre dos naciones, el Reino de Holanda y Francia (St. Martin). El turismo desempeña un papel prioritario en la economía del destino, que hoy cuenta con uno de los más modernos sistemas portuarios de la zona del Caribe. Después de la inauguración de las nuevas instalaciones de la terminal de pasajeros en noviembre de 2009, la isla pasó a recibir los mayores cruceros en actividad y se volvió capaz de atracar múltiples embarcaciones al mismo tiempo.
Resalta la nota de su oficina de turismo que a partir de la renovación del puerto y de la activación de nuevas rutas aéreas que conectan a ese país con el mundo, también se ha apreciado una diversificación en los mercados desde los que reciben visitantes, que si antes eran en su mayoría norteamericanos, ahora alternan con una mayor presencia de turistas procedentes de Europa y América del Sur.
En la actualidad el destino funciona además como una especie de hub aéreo por su conexión con islas vecinas como Saba, St. Barths y Anguila, además de unir el Caribe con América del Sur, Estados Unidos, Canadá y Europa por medio del Aeropuerto Internacional Princess Juliana.