Uruguay incentiva un turismo basado en tradiciones durante esta temporada de vacaciones
Uruguay. La mayoría de los uruguayos disfruta esta semana del asueto más largo del año, el de Semana Santa, también conocido como Semana de Turismo en un estado que no profesa religión. Por tradición, este asueto sirve para conocer lugares recónditos del país, y acampar en medio del enmarañado monte indígena de las riberas de ríos y arroyos, en grupo de amigos, para cazar y pescar.
Pero en el 2007 los aventureros que armen sus carpas tendrán dificultades por las intensas lluvias de la semana pasada, las cuales dejaron unos 800 evacuados de las zonas sur y oeste del país.
Otra tradición son las jineteadas o doma de caballos salvajes que realizan los gauchos (hombres del campo) y que en Montevideo, la capital uruguaya, atraen a miles de ciudadanos del asfalto, que buscan acercarse a la cultura campestre.
La tradición gauchesca también tiene lugar en la celebración de la Fiesta de la Patria Gaucha, en Tacuarembó (norte), y en el Festival del Río Olimar, en Treinta y Tres (noreste), que presentan a los mejores exponentes del folklore.
Miles de uruguayos optan por el turismo menos aventurero y abarrotan los alojamientos de las aguas termales en el litoral del país, en los departamentos de Salto y Paysandú.
Paysandú, a orillas del limítrofe río Uruguay, alberga la Semana de la Cerveza, evento creado por una cervecera de esa localidad y que reúne a 20.000 espectadores en un anfiteatro donde se presentan artistas nacionales y extranjeros.
Otro de los destinos predilectos son los balnearios del este, pese a que las temperaturas no son altas en el comienzo del otoño (austral).
Los empresarios turísticos temen que los bloqueos fronterizos realizados desde el sábado por ambientalistas argentinos, en rechazo a una planta de celulosa que se construye en Uruguay, disminuyan el ingreso de visitantes desde ese país.
El viernes de vigilia, previo a Pascuas, las familias respetan la costumbre católica de no comer carnes rojas, por lo que las pescaderías aumentan de manera considerable sus ventas.
Más allá de las creencias religiosas, no hay uruguayo que para el Domingo de Pascuas deje de regalar a sus seres queridos, especialmente los niños, un huevo de pascua de chocolate.
También se vive muy de cerca el deporte con la disputa de la tradicional Vuelta Ciclista, la más importante del calendario local y la más antigua de su especialidad en el continente.
La competencia, en la que participan equipos de Argentina, Brasil y Uruguay, recorre en 10 días unos 1.400 kilómetros y llega a la mayoría de las capitales departamentales, donde los ciclistas son esperados por miles de aficionados.
Dentro de la cultura uruguaya, el lunes inmediato a Semana Santa marca el comienzo del año laboral, tras las licencias y recesos del verano austral que se extiende entre diciembre y febrero.