Costa Rica avanza en la protección de los océanos

Costa Rica ha comenzado el año implementando una diplomacia del océano a favor de la protección de los recursos marinos en diferentes ámbitos. Mediante la organización de los High Seas Dialogues,junto con Bélgica y Mónaco, Costa Rica ha mantenido su posición de liderazgo en temas de conservación y uso sostenible de los recursos marinos en áreas fuera de las jurisdicciones nacionales. Costa Rica también se ha sumado al grupo de países que lideran la iniciativa de un tratado internacional sobre la contaminación marina por plásticos.
Durante este 2022 se buscará una resolución que logre la creación de un comité para abrir una negociación de cara a un instrumento vinculante. En este sentido, Costa Rica está desarrollando planes de acción nacionales y regionales para lograr la reducción de la basura marina por plásticos y microplásticos.
En su condición de miembro del Consejo de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, el país se ha concentrado en promover la inclusión, en el Código sobre Exploración y Explotación Minera del Fondo Marino, de salvaguardas ambientales que garanticen la efectiva protección del ambiente marino, exigiendo transparencia en los procesos de toma de decisiones y promoviendo un mecanismo financiero y un esquema de distribución de beneficios justo y equitativo.
Por otra parte, durante la celebración de la COP 26 de cambio climático el pasado mes de octubre, Costa Rica, Ecuador, Panamá y Colombia anunciaron el fortalecimiento del Corredor Marino Pacífico Este Tropical(CMAR) y su intención de que este espacio se convierta en una Reserva de la Biosfera Transfronteriza bajo UNESCO.
Esta es una iniciativa ambiciosa que ha suscitado un importante respaldo internacional de socios estratégicos, como el Reino Unido, que anunció un apoyo inicial al CMAR de más de 2 millones de dólares a través del fondo PROBLUE.
Todas las acciones descritas forman parte de una “Estrategia de Inteligencia Azul”(Blue Smart Strategy) promovida por Costa Rica, por la que quiere impulsar la creación de sinergias, particularmente entre los países de América Latina y el Caribe y socios extra regionales,para guiar acciones ambientalmente positivas, principalmente la expansión de áreas protegidas entre países, así como crear oportunidades para el diálogo, la cooperación, la inversión y el comercio.

Como co-líder, junto con Francia y el Reino Unido, de la Coalición de Alta Ambición para la Naturaleza y las Personas, el país ha resaltado la importancia de la adopción de la meta 30X30 (proteger el 30% de la superficie del planeta, tanto terrestre como marina) en el Marco Mundial de Biodiversidad Post 2020, dejando constancia de la importancia de contar con la participación de los pueblos originarios y comunidades locales en la determinación de las áreas que deben ser protegidas.
La protección de un 30%de la superficie marina globales en sí misma una solución basada en la naturaleza, que permitirá la recuperación de ecosistemas esenciales para la biodiversidad, el fortalecimiento de la capacidad de absorción de carbono de los océanos y el aumento del stock de especies de interés comercial. En coordinación con otras coaliciones de las que el país es parte, como la Global Ocean Alliance y la Leader’s Pledge for Nature, se organizaron una serie de eventos de alto nivel durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2021 y durante la COP26 de cambio climático en noviembre de 2021, en las que organizaciones filantrópicas se comprometieron a aportar 5 mil millones de dólares para así contribuir al cumplimiento de la meta 30X30.
Conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional Para Costa Rica, la negociación del acuerdo BBNJ (Biodiversity Beyond National Juridictions)es una herramienta esencial para la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Por esta razón, el país aboga por la incorporación de cláusulas que permitan la creación, monitoreo y revisión de áreas marinas protegidas,así como por la inclusión de salvaguardas ambientales fuertes para las actividades económicas que puedan desarrollarse en alta mar, así como la inclusión de Evaluación de Impacto Ambiental en las actividades que se generen en alta mar.
El acuerdo cuenta con cuatro temáticas:el acceso a los recursos genéticos, incluidas las cuestiones relativas a la repartición de beneficios; las herramientas de gestión basada en áreas, incluidas las áreas marinas protegidas; las evaluaciones de impacto ambiental y la creación de capacidades y transferencia de tecnología marina.