VisiTax, la nueva manzana de la discordia en Cancún
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En una reciente reunión de alto nivel en la que participaron el gobernador de Quintana Roo (el estado que alberga Cancún, Playa del Carmen, Tulum, etc.) y el Consejo Hotelero del Caribe Mexicano surgió una grave preocupación entre los proveedores turísticos del destino.
El vicepresidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano argumentó que el actual VisiTax (una tasa turística que se cobra a los viajeros de Cancún) es injusto y no debería seguir en vigor.
Para muchos viajeros, el VisiTax es visto como un cargo extra casi mítico, que rara vez se explica adecuadamente.
VisiTax es un concepto nuevo, introducido por primera vez en 2021 bajo el argumento de que la pandemia había puesto en serias dudas la seguridad financiera del destino.
Pero ahora, 2 años después y con la zona completamente recuperada del efecto devastador de la pandemia sobre las vacaciones, se plantean preguntas sobre por qué se sigue cobrando este impuesto a los viajeros que ya aportan una enorme cantidad a la economía local.
Además, existe una gran preocupación por la forma en que se recauda el impuesto y el lenguaje utilizado en su aplicación, que muchos consideran innecesariamente agresivo.
Todos los visitantes no mexicanos mayores de 15 años están obligados por ley a pagar el VisiTax cuando visitan Quintana Roo. Esto también incluye a los viajeros que se alojan en alquileres vacacionales privados e incluso a los visitantes de cruceros de corta duración.
Hay algunas excepciones para los adultos mayores de 15 años; por ejemplo, las personas con discapacidad no están obligadas a pagar, ni tampoco los viajeros que toman un vuelo de conexión desde el Aeropuerto Internacional de Cancún.
Además, hay un descuento del 50% para jubilados y estudiantes. Sin embargo, se pedirá una prueba de que el viajero pertenece a alguna de estas categorías.
La evasión del pago del VisiTax casi siempre se trata con calma al principio; simplemente se pedirá a los viajeros que realicen el pago allí mismo para continuar con su viaje.
Pero, si los funcionarios creen que un viajero está tratando de eludir el pago o está mintiendo sobre el estatus de exención, esto puede dar lugar a una fuerte multa.
Además, los funcionarios del aeropuerto están en su derecho de negar a los viajeros la libertad de salir hasta que paguen el impuesto. Lo que, naturalmente, puede afectar gravemente a los planes de viaje y convertirse en una carga financiera no deseada si se tiene en cuenta el coste de un nuevo vuelo de salida.