Una falla en la red de datos del control aéreo generó cancelaciones en los aeropuertos de Italia
El proveedor nacional de navegación aérea ENAV redujo temporalmente la capacidad del espacio aéreo al 50% para garantizar la seguridad de las operaciones, descartando cualquier tipo de ciberataque
Una avería técnica registrada en la red de transmisión de datos que soporta los servicios de control del tráfico aéreo en Italia ha provocado severas interrupciones operativas, demoras masivas y cancelaciones de vuelos en todo el país.
La incidencia fue detectada durante la madrugada por el proveedor nacional de servicios de navegación aérea ENAV, afectando directamente la operativa de los principales hubs aeroportuarios del territorio italiano, entre los que destacan Roma-Fiumicino, Milán-Linate, Milán-Malpensa, B Bergamo y Nápoles-Capodichino.
Aunque los sistemas de contingencia iniciales permitieron gestionar el flujo de tráfico sin afectaciones drásticas durante las primeras horas de la jornada, la persistencia de la falla y el incremento en el volumen de operaciones matutinas obligaron a implementar medidas de regulación a partir de las 6:00 horas.
Como respuesta preventiva para preservar los estándares de seguridad operacional, ENAV recortó en un 50% la capacidad de gestión de aeronaves en el espacio aéreo italiano, movilizando a sus equipos técnicos para identificar el origen de la anomalía y trabajar en la restauración paulatina del sistema.
Las limitaciones de flujo provocaron la cancelación inmediata de conexiones clave en el aeropuerto de Roma-Fiumicino con destinos como Milán-Linate, Riad, Tirana y Trieste, además de generar demoras generalizadas de entre 15 minutos y más de 1 hora en decenas de trayectos nacionales e internacionales.
Los operadores aeroportuarios Aeroporti di Roma y SEA emitieron avisos urgentes instando a los pasajeros a verificar el estatus de sus vuelos directamente con sus respectivas compañías aéreas antes de desplazarse hacia las terminales.
En un comunicado oficial, ENAV confirmó que los análisis técnicos descartaron categóricamente cualquier actividad maliciosa, ciberataque o sabotaje detrás de la interrupción del servicio.




