Cuidado bañistas: Científicos en Bahamas detectan rastros de cocaína en tiburones
Un estudio reciente publicado en la revista Environmental Pollution ha encendido las alarmas en la comunidad científica y el sector de la hospitalidad tras detectar la presencia de drogas ilícitas y fármacos en la fauna marina del Caribe.
Según la investigación, cerca de 30 tiburones de tres especies distintas dieron positivo en pruebas de sustancias químicas tras ser capturados cerca de una isla remota en las Bahamas.
Entre los hallazgos más preocupantes se encuentra la detección de cocaína en dos de estos depredadores, marcando la primera vez que se documenta esta sustancia en escualos de la región en este 2026.
El estudio revela que la sustancia más común encontrada fue la cafeína, seguida de compuestos como el paracetamol y el diclofenaco, ingredientes activos de analgésicos de uso común.
Sin embargo, el hallazgo de un tiburón limón bebé con rastros de cocaína en un arroyo de crianza ha generado un debate sobre la vulnerabilidad de los ecosistemas marinos ante la actividad humana y el desarrollo impulsado por el turismo de masas.
Impacto metabólico y rutas de contaminación
Aunque los científicos han observado cambios significativos en los marcadores metabólicos de los ejemplares analizados —específicamente en los niveles de lactato y urea—, aún no se ha determinado con exactitud cómo estas alteraciones químicas impactan el comportamiento o la agresividad de los animales.
Los expertos señalan que las corrientes marinas pueden transportar restos de drogas desde los sistemas de alcantarillado, pero identifican a las actividades recreativas y el vertido de aguas residuales de embarcaciones como las fuentes más probables.
La mayoría de los tiburones afectados fueron localizados cerca de una antigua granja de peces, un área de alta competitividad para el buceo recreativo, lo que sugiere una correlación directa entre la presencia de visitantes y la aparición de estos contaminantes.
Los científicos clasifican ahora a los productos farmacéuticos y las drogas ilícitas como Contaminantes de Preocupación Emergente (CEC) en entornos marinos sometidos a una rápida urbanización.




