El sector turístico mexicano entra en fase de normalización tras el impacto de la crisis en Jalisco
La industria del turismo en México ha comenzado a mostrar señales de estabilización seis semanas después de los incidentes de seguridad ocurridos en el estado de Jalisco el pasado 22 de febrero.
Aunque el orden se restableció en pocos días, la percepción de inseguridad provocó inicialmente una caída del 40% en las reservas de agencias clave, afectando la economía de destinos estandartes como Puerto Vallarta. A pesar de este retroceso, los expertos observan que la confianza está regresando de manera progresiva en la mayoría de las regiones del país durante este 2026.
El mercado ha experimentado un fenómeno de desplazamiento, donde muchos viajeros optaron por trasladar sus planes de hospitalidad hacia el Caribe, beneficiando a destinos como Jamaica y la República Dominicana. Este cambio estratégico ha restado competitividad a la costa oeste mexicana, que proyecta un cierre de año con una disminución del 30% en su volumen de negocio.
En cuanto a la conectividad, los vuelos y cruceros de corta duración han mostrado mayor resiliencia, mientras que las rutas más largas han sufrido una contracción moderada en su demanda.
Para asegurar la prosperidad del sector en lo que resta del año, se recomienda una inversión enfocada en la promoción de la seguridad y el lanzamiento de ofertas agresivas que reduzcan los precios entre un 15% y un 20%.
La innovación en el servicio al cliente y la comunicación directa por parte de los asesores de viajes serán herramientas determinantes para disipar los temores de los turistas internacionales.




