Cástulo, la ciudad enterrada a los pies de Linares

por Gabriela Sánchez
A orillas del río Guadalquivir colindando con la Sierra Morena, al norte de Jaén, se halla una de las joyas más valiosas de esta provincia andaluza, el conjunto arqueológico de Cástulo. A lo largo de 70 hectáreas, se erige un yacimiento único y uno de los enclaves históricos más importantes del sur de España. Justo en primavera, la ciudad vive su despertar, a través de las fiestas íbero-romanas, una recreación de su pasado con desfiles, teatro y mercados.
Allí se atesoran más de 4.000 años de historia, que abarcan desde la Edad del Cobre hasta el periodo andalusí. Hoy, parte del municipio Linares, el enclave fue otrora una ciudad ibero-romana, eje de comercio y poder en el Mediterráneo occidental.
En época ibérica fue la urbe más extensa de la península, con su propia moneda, hasta la conquista de Roma, a partir de la cual cobró nueva vida con la construcción de todo tipo de edificaciones: templos, termas, circos, etc.
Es así que recorrerla deviene un viaje en el tiempo que invita a entender la transición y superposición de culturas en la península ibérica: desde las murallas ibéricas, pasando por el urbanismo romano, hasta llegar a las huellas paleocristianas, judías y musulmanas.
Cástulo, ciudad de dioses, metales y memoria
Probablemente, de los descubrimientos más llamativos para el turismo está el Mosaico de los Amores, una artesanía romana que data de entre finales del siglo I e inicios del II, con más de 750.000 teselas de piedra y pasta de vidrio. Pero lo más curioso es su extraordinario grado de conservación, el cual debe a su interrupción inesperada tras el asesinato del emperador.
En él aparecen evocaciones del juicio de Paris y el mito de Selene y Endimión, así como una representación de las estaciones del año. Otro de los atractivos del yacimiento es la Patena de Cristo en Majestad, una de las manifestaciones paleocristianas más antiguas de la Península; la escultura de la Dama de Cástulo, ejemplo sublime de la estética Julio-Claudia y, por supuesto, sus múltiples termas.
Asimismo, de valor destaca la sinagoga de planta basilical y la casa reutilizada por una familia hebrea dedicada al comercio con el norte de África. Tales hallazgos ratifican la convivencia allí de diferentes comunidades religiosas y culturales. Y es que pareciera que todo ha sido descubierto, cuando en realidad, solo el 3% ha sido excavado.
Quienes la visiten actualmente, deberán andar aproximadamente 1,5 kilómetros para conocer los puntos más valiosos del conjunto y complementar la experiencia con el Museo Arqueológico de Linares, donde se exponen piezas como la Patena de Cástulo.
Hace unos años, gracias a las tecnologías modernas se han identificado nuevas estructuras como un circo y un anfiteatro romanos. En palabras de Marcelo Castro, director del yacimiento, la riqueza de Cástulo reside precisamente en esa peculiaridad de"ser destruida y reconstruida" a lo largo del tiempo, dando luz a una narrativa única de la historia peninsular.